Los primeros cazadores o
rastreadores eran más filósofos que técnicos, tenían que ser especialistas en
el todo, cuando ese todo se reducía al ambiente donde vivían. La técnica pasaba
por la orfebrería, las cerámicas y el
descubrimiento de materiales. Tales dijo que el agua el
principio de todas las cosas… ¿por qué dijo eso? Porque al agua la vemos
insípida, inodora, incolora. Esto significó para la mente de un relacionador
del todo, como lo fue Tales, que del agua veníamos, era nuestro medio anterior.
Homo mensura. Porque: ¿Que otra cosa comparte estas características? El aire en
el que ahora vivimos. El aire es, además, no-táctil. El viento en cambio sí lo
sentimos. Las ventajas evolutivas que trajo el desarrollo táctil hicieron que
los mamíferos conquistaran y reinaran en el mar (cerebro de orcas, ballenas,
delfines etc). Creo que ese desarrollo táctil, de la piel, que permitió la
refrigeración del cuerpo por la transpiración y el viento lo que desarrollo el
cerebro del hombre. Justamente la piel de esos hombres que trotaban y
rastreaban todo el día presas para cazar. Cazadores, no técnicos. La piel del
hombre es muy diferente a la del resto de los mamíferos. El hombre percibe
mejor el viento. El Espíritu.
Para forjar de nuevo un Pensamiento. Anotaciones sobre la palabra, el tiempo y el espacio.
jueves, 13 de noviembre de 2014
jueves, 1 de mayo de 2014
Zeitgeist y la religión, o la ignorancia absoluta
Zeitgeist y la
religión, o la ignorancia absoluta
Zeitgeist,
está dividida en tres partes y la primer parte habla de la religión, sobre todo el cristianismo.
Voy a arrancar
con lo obvio:
1) Si entendemos y creemos que Dios es el creador de
todo, si de verdad creemos esto, no hace falta mucho esfuerzo intelectual para
entender que Dios en su omnipotencia pudo haber hecho nacer a su hijo de manera
tal que coincidiera con todos estos augurios así era mas fácil que a través de
los signos la gente creyese. Es lo que hizo con los profetas Judíos y por ello
en el evangelio y luego el Apocalipsis, todo el tiempo son citadas las
escrituras de estos profetas. Ahora bien, el don de ver el porvenir no era solo
patrimonio del pueblo elegido, todos los pueblos han tenido sacerdotes o
iniciados que mantenían y forjaban las culturas de distintos pueblos. Los
iniciados como los profetas ven en trance o sueños cosas que no entienden, pero
la clave no está solo en la posibilidad de visión sino mas que nada en la
interpretación de estas visiones (de esto da testimonio todo el viejo
testamento Jacob recostado en la piedra, José, el hijo d Jacob con sus sueños y
su interpretación de sueños. También profetas como Daniel, Jeremías, Samuel,
Ezequiel, etc, todos ven visiones, o sienten cosas y después piden que se las
expliquen o ellos explican visiones de otros a los demás). Los iniciados
sumerios, egipcios, hindues etc han tenido intuición de que era lo que iba a
pasar con la virgen María y con Jesús, algunos han interpretado bien, como los
reyes magos de oriente, y otros simplemente no interpretaron para nada bien.
Lo mismo la película en un momento hace una analogía de Moises con
los nombres minos, manu etc que supuestamente también recibieron leyes de Dioses.
El único que en verdad no es una prefiguración mitológica con elementos bien
fantásticos es Moisés.
Hay otra cuestión, una
coincidencia cosmológica de constelaciones virgo, los tres reyes, la estrella Sirio
y todo eso, es claro que, vuelvo a repetir, todas esas manifestaciones no son más
que premenciones o premoniciones de algo que de verdad iba a suceder. Porque si
uno puede creer que Dios hizo todo lo creado: porque eso creado por El no iba
alabar, señalar y predisponerse hacia la historia de Su Hijo? Por que no? Como iba
a ser de otra manera!
(sigue)
(sigue)
miércoles, 19 de marzo de 2014
Critica rustica para forjar una nueva teoría del conocimiento.
INTRODUCCIÓN.
En el escrito que sigue primero vamos a abrir un paréntesis y vamos a hablar de Descartes. Al final voy a abrir otro paréntesis para hacer una pequeña critica a Kant, quien a mi entender fue el filosofo que termino de consolidar una gran confusión en el ámbito de la sabiduría humana.
Lo que sucede
generalmente es que la influencia de los filósofos o pensadores de antes –hasta
Kant no había ciencias en el sentido como hoy las conocemos, había “filosofías naturales”, los
científicos eran primero filósofos como Newton o Leibniz-, digo, la influencia
de los pensadores de antaño no es tenida en cuenta en como afecta la
cosmovisión de nuestro presente. Pero en verdad lo que sucede es que en la
dialéctica histórica los discursos van quedando escondidos. Explico lo que quiero
decir. Por ejemplo aparece Kant, luego aparece la gran filosofía alemana (Hegel,
Fitche, Schelling), pero esta filosofía para superar a Kant debe partir
criticando los discursos del mismo Kant. El problema es que si esta crítica no
es acertada, el defecto se potencia mas afectando al nuevo discurso también y así comienza a rodar el des-entendimiento.
Considero que esta “afectación” sucede en una dialéctica discursiva hasta hoy
dentro de la filosofía y las ciencias también. (En las ciencias duras, en cambio, el saber sí es
progresivo y no se puede sostener un error pues no se podría aplicar a la
técnica. En cambio la filosofía como no aplica experimentalmente puede terminar
en cualquier desquicio). Por eso la influencia de Kant –o de Descartes-
es algo que no se puede mensurar, su discurso, los discursos de todos los
filósofos o gente que cuestiona los principios sobre los que se sostiene el conocimiento y la cultura, son como meteoritos que caen del cielo. En un primer
momento la evidencia de cómo afecto el paisaje un meteorito es evidente. Pero
luego con el correr del tiempo la evidencia va quedando como tapada por la vida
del lugar, y quizás, una vaca, un burro, un oso o un hombre común ni idea
tienen que ese meteorito haya existido, ni de su influencia. Pero si viene un
geólogo puede llegar a descubrir que ese meteorito fue el que hizo desaparecer
a los dinosaurios, lo que permitió que todos ellos, tanto mono y jabalí, ahora
campantes, se desarrollasen como lo hicieron.
Yo creo que Kant con esos dos juicios sintéticos a priori o intuiciones puras –tiempo y espacio- es una especie de meteorito que a la inversa, trajo de nuevo a los dinosaurios. Generó una división tajante entre filosofía y ciencias, y creo que esto le ha hecho un daño grande al saber humano.
Mientras dure la historia, mientras esta no acabe no se puede jamás mensurar la influencia de un discurso. Esta critica de cómo funciona el entendimiento humano pretende abrir el camino para forjar una nueva teoría del conocimiento que vuelva a unir el discurso filosófico y el científico.
COMIENZO: (Sigue abajo)
Yo creo que Kant con esos dos juicios sintéticos a priori o intuiciones puras –tiempo y espacio- es una especie de meteorito que a la inversa, trajo de nuevo a los dinosaurios. Generó una división tajante entre filosofía y ciencias, y creo que esto le ha hecho un daño grande al saber humano.
Mientras dure la historia, mientras esta no acabe no se puede jamás mensurar la influencia de un discurso. Esta critica de cómo funciona el entendimiento humano pretende abrir el camino para forjar una nueva teoría del conocimiento que vuelva a unir el discurso filosófico y el científico.
COMIENZO: (Sigue abajo)
martes, 25 de febrero de 2014
El Génesis y la evolución
Hay dos relatos del génesis uno que habla de la
creación del hombre en general y otro que habla concretamente de la historia de
unas personas, Adán y Eva y su descendencia...(SIGUE)
lunes, 10 de febrero de 2014
UNA IDEA
Una idea peligrosa.
“Es verdad que
la Ley entró para que se multiplicaran las transgresiones”
Esa
frase de san Pablo y todo su discurrir a través del tema de la ley y el pecado
en sus cartas (sobre todo en su cartas a los romanos) dicen practicamente lo
mismo que la mucho mas conocida y corta frase “hecha la ley, hecha la trampa”.(SIGUE)
El error de Kant y sus consecuencias epistemologicas.
Kant, como decía Borges sobre la filosofía, es autentica literatura fantástica: todo lo que armo Kant automáticamente se cae cuando nos damos cuenta que ni el tiempo ni el espacio son intuiciones a priori, o formas puras de la sensibilidad. (sigue)
domingo, 1 de mayo de 2011
Pretender
PRETENDER
El problema con la pretensión de objetivar, de abstraerse y hacerse artificialmente una postura cientificista frente a cualquier hecho, es que se genera una imperceptible soberbia, una especie de pretensión de saber y de juzgar todo tipo escalón-jerárquico dentro de lo que la sociedad del conocimiento hoy (y sólo hoy, porque dentro de un tiempo quizás se descubra algo nuevo o no sea mas “negocio”, o cambie el paradigma por un descubrimiento en otra ciencia o etc.) dice o considera verídico o real. Lo que pasa es que esta pretensión que no es nada buena, es como que si tu cabeza pudiera -aunque en verdad sólo pretendiera- determinar todo, y Dios pasara a ser un concepto más, encarcelado El –y nosotros a la vez- dentro de esa determinación conceptual de la realidad, y fuera de esa realidad no hay nada, estas fuera, estas en la desesperación. Lo que sucede con el conocimiento tipo abstracto, objetivo, cientificista, conocimiento sin Dios o, peor, con un Dios ad hoc, es que somete imperceptiblemente a que nuestra mente tenga que seguir ese conocimiento ciegamente como si fuera lo único que hay, que existe, y esto no es tan así. El conocimiento que no se puede sentir, vivenciar es apenas una regla externa. Pasa que ese tipo de conocimiento, cuando se empieza a complejizar, es muy útil para sobrevivir entonces se lo tiende a sobrevalorar y hasta se paga para aprenderlo: los hombres grupalmente, socialmente es difícil que acepten un conocimiento más allá de ese de tipo externo, abstracto. Y esto sucede porque en este mundo es muy fácil pretender, pretender que “se sabe” algo, o que “se vivenció” algo, o que “se es” algo y cuando esto es descubierto y se hace notar la falsificacion se generan confusiones, desconfianza, y a la vez se entra en un circulo vicioso que va creciendo y aumentando las burocracias, controles, divisiones que intentan cuidar de estas falsas pretenciones. Pero esto es imposible porque el mismo sistema de pretension se asienta en premisas falsas y lo unico que logra tanto control es que se termine delimitando, achicando y hasta paralizando el tipo de conocimiento que no es solo externo, ni objetivo, y aumenta artificiosamente el tipo de conocimiento este que es solo para sobrevivir. Este mecanismo se da primero porque se comienza a despreciar el conocimiento que de verdad ampliaría nuestra capacidad receptiva, o nuestra capacidad de vivenciar la realidad (no solo perdemos la capacidad de vivenciar la realidad de los otros, porque ademas la mayoría de “los otros” están mas o menos en la misma que uno -persiguiendo zanahorias- el problema es que perdemos fundamentalmente la capacidad de vivenciar la creación entera), se desprecia el conocimiento subjetivo que surge se la apertura a la experiencia, o simplemente se llega hasta despreciar el conocimiento que no se adapta a los canones burocraticos, protocolares de moda o uso actual.(SIGUE)
El problema con la pretensión de objetivar, de abstraerse y hacerse artificialmente una postura cientificista frente a cualquier hecho, es que se genera una imperceptible soberbia, una especie de pretensión de saber y de juzgar todo tipo escalón-jerárquico dentro de lo que la sociedad del conocimiento hoy (y sólo hoy, porque dentro de un tiempo quizás se descubra algo nuevo o no sea mas “negocio”, o cambie el paradigma por un descubrimiento en otra ciencia o etc.) dice o considera verídico o real. Lo que pasa es que esta pretensión que no es nada buena, es como que si tu cabeza pudiera -aunque en verdad sólo pretendiera- determinar todo, y Dios pasara a ser un concepto más, encarcelado El –y nosotros a la vez- dentro de esa determinación conceptual de la realidad, y fuera de esa realidad no hay nada, estas fuera, estas en la desesperación. Lo que sucede con el conocimiento tipo abstracto, objetivo, cientificista, conocimiento sin Dios o, peor, con un Dios ad hoc, es que somete imperceptiblemente a que nuestra mente tenga que seguir ese conocimiento ciegamente como si fuera lo único que hay, que existe, y esto no es tan así. El conocimiento que no se puede sentir, vivenciar es apenas una regla externa. Pasa que ese tipo de conocimiento, cuando se empieza a complejizar, es muy útil para sobrevivir entonces se lo tiende a sobrevalorar y hasta se paga para aprenderlo: los hombres grupalmente, socialmente es difícil que acepten un conocimiento más allá de ese de tipo externo, abstracto. Y esto sucede porque en este mundo es muy fácil pretender, pretender que “se sabe” algo, o que “se vivenció” algo, o que “se es” algo y cuando esto es descubierto y se hace notar la falsificacion se generan confusiones, desconfianza, y a la vez se entra en un circulo vicioso que va creciendo y aumentando las burocracias, controles, divisiones que intentan cuidar de estas falsas pretenciones. Pero esto es imposible porque el mismo sistema de pretension se asienta en premisas falsas y lo unico que logra tanto control es que se termine delimitando, achicando y hasta paralizando el tipo de conocimiento que no es solo externo, ni objetivo, y aumenta artificiosamente el tipo de conocimiento este que es solo para sobrevivir. Este mecanismo se da primero porque se comienza a despreciar el conocimiento que de verdad ampliaría nuestra capacidad receptiva, o nuestra capacidad de vivenciar la realidad (no solo perdemos la capacidad de vivenciar la realidad de los otros, porque ademas la mayoría de “los otros” están mas o menos en la misma que uno -persiguiendo zanahorias- el problema es que perdemos fundamentalmente la capacidad de vivenciar la creación entera), se desprecia el conocimiento subjetivo que surge se la apertura a la experiencia, o simplemente se llega hasta despreciar el conocimiento que no se adapta a los canones burocraticos, protocolares de moda o uso actual.(SIGUE)
miércoles, 20 de abril de 2011
DIALOGO ENTRE JESUS Y NICODEMO
Había entre los fariseos un hombre llamado Nicodemo, que era uno de los notables entre los judíos. Fue de noche a ver a Jesús y le dijo: "Maestro, sabemos que tú has venido de parte de Dios para enseñar, porque nadie puede realizar los signos que tú haces, si Dios no está con él". Jesús le respondió:
"Te aseguro
que el que no renace de lo alto
no puede ver el Reino de Dios".
Nicodemo le preguntó: "¿Cómo un hombre puede nacer cuando ya es viejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el seno de su madre y volver a nacer?". Jesús le respondió:
"Te aseguro
que el que no nace del agua y del Espíritu
no puede entrar en el Reino de Dios.
Lo que nace de la carne es carne,
lo que nace del Espíritu es espíritu.
No te extrañes de que te haya dicho:
"Ustedes tienen que renacer de lo alto".
El viento sopla donde quiere:
tú oyes su voz,
pero no sabes de dónde viene ni adónde va.
Lo mismo sucede
con todo el que ha nacido del Espíritu".
"¿Cómo es posible todo esto?", le volvió a preguntar Nicodemo.
Jesús le respondió: "¿Tú, que eres maestro en Israel, no sabes estas cosas?
Te aseguro
que nosotros hablamos de lo que sabemos
y damos testimonio de lo que hemos visto,
pero ustedes no aceptan nuestro testimonio.
Si no creen
cuando les hablo de las cosas de la tierra,
¿cómo creerán
cuando les hable de las cosas del cielo?
Nadie ha subido al cielo,
sino el que descendió del cielo,
el Hijo del hombre que está en el cielo.
De la misma manera que Moisés
levantó en alto la serpiente en el desierto,
también es necesario
que el Hijo del hombre sea levantado en alto,
para que todos los que creen en él
tengan Vida eterna.
Porque Dios amó tanto al mundo,
que entregó a su Hijo único
para que todo el que cree en él no muera,
sino que tenga Vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo
para juzgar al mundo,
sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él, no es condenado;
el que no cree, ya está condenado,
porque no ha creído
en el nombre del Hijo único de Dios.
En esto consiste el juicio:
la luz vino al mundo,
y los hombres prefirieron
las tinieblas a la luz,
porque sus obras eran malas.
Todo el que obra mal
odia la luz y no se acerca a ella,
por temor de que sus obras sean descubiertas.
En cambio, el que obra conforme a la verdad
se acerca a la luz,
para que se ponga de manifiesto
que sus obras han sido hechas en Dios".(Juan 3, 1-21)
domingo, 20 de febrero de 2011
SOBRE EL ALCANCE Y PROFUNDIDAD DE LA PALABRA DE DIOS MANIFESTADA A TRAVES DE LA IGLESIA. (La relación de la Palabra con el poder material, el tiempo y el mundo)
“El que ve con lucidez los
abismos de nuestra era, ve en ellos la acción de potencias que actúan para
disgregar las relaciones entre los hombres. El cristiano puede descubrir
entonces que su misión de “exorcista”, debe reconquistar aquella actualidad que
poseyó en los inicios de su fe. La palabra “exorcismo” no ha de entenderse
aquí, por supuesto, en sentido técnico. Se refiere a la actitud de la fe en
general, que “vence al mundo” y “arroja a los príncipes del mundo”. El
cristiano sabe - si verdaderamente llega a divisar el abismo – que debe prestar
un servicio al mundo. No nos dejemos contagiar por la mentalidad predominante
que cree que “con un poco de buena voluntad podemos resolver todos los
problemas”. En realidad, aunque no tuviéramos fe, pero fuéramos al menos un
poco realistas, nos daríamos cuenta de que sin la ayuda de una fuerza superior
-que para el cristiano es solamente el Señor- estamos prisioneros de una
historia sin remedio”
(Joseph Ratzinger, Benedicto XVI)
Porque El castiga y tiene compasión,
hace bajar hasta el Abismo y hace subir de la gran Perdición, sin que nadie
escape de su mano.
Si vuelven a El de todo corazón y con toda el alma, practicando la verdad en Su presencia, El se volverá a ustedes y no les ocultará más Su rostro.
Si vuelven a El de todo corazón y con toda el alma, practicando la verdad en Su presencia, El se volverá a ustedes y no les ocultará más Su rostro.
(Tobías
13,2.6.)
Lo primero que transcribí es
de un librito de 1985 se llama “informe sobre la fe” donde Vittorio Messori,
periodista italiano, entrevista a nuestro actual Papa.
Lo que me sorprendió sobre
todo, lo que dice al final: “En realidad, aunque no tuviéramos fe, pero
fuéramos al menos un poco realistas, nos daríamos cuenta de que sin la ayuda de
una fuerza superior -que para el cristiano es solamente el Señor- estamos
prisioneros de una historia sin remedio”. Esto ultimo, si uno tiene o no tiene
fe, tarde o temprano, lo experimenta. Eso es lo que expresa el cántico de
Tobías, del libro de Tobías, de la
Biblia.
Lo que un cristiano cree es
que, en un principio antes de la venida de Jesús, la realidad del hombre no es
buena porque, por consecuencia del pecado original, es una realidad caída. El
hombre no se debe estancar en esa realidad, porque esa realidad equivale a la
muerte, el hombre se debe esforzar por alcanzar el reino. Por eso, salir de esa
realidad, no es solo una cuestión puramente intelectual, una cuestión de
entendimiento, es mas algo mas visceral, un sentimiento, una cuestión de
Fe. No es solo algo teórico, abstracto, es algo donde, nos percatemos o no, se
juega el futuro de nuestra vida.(SIGUE)
martes, 15 de febrero de 2011
JAULA
En P. R. vi que hablaban de “jaula de loros” e hice un comentario. Hace unos días se me había ocurrido una idea que tenía que ver con una “jaula” para expresar alegóricamente porque los sistemas sociales de los hombres tienden fallar y a crear mediocridad y su consecuente resentimiento.
Hablar de jaula es hablar desde una concepción particular del poder.
La jaula implica ante todo la necesidad de controlar algo y a la vez la incapacidad de confiar en algo. El problema es que cuando establecemos una “jaula” muchas veces nos olvidamos de lo que ella significa y de las limitaciones que ella trae porque la jaula puede ser muy cómoda, pero no es algo pleno, no hay qye confundir comodidad con plenitud.
La jaula puede ser muy cómoda porque cuando esta es muy grande en comparación con la cantidad de individuos que la habitan el espacio es abundante no hay pelea y todos andan por donde quieren, es más: mientras no se llega a los límites ni les importa la jaula, quizás ni saben que existe.
Pero después de unos años si empieza importar la jaula pero ya es tarde: a medida que el tiempo corre y la cantidad de afiliados en la jaula aumenta, se llega a los bordes, y los individuos se empiezan a apretar en los limites contra las rejas y estos individuos mal posicionados en todos los limites de la jaula, tarde o temprano, se alían y reaccionan contra los primeros habitantes que se hallan cómodamente alojados y alejados en el centro de la “jaula”, y los desalojan, los echan o los matan.
Este movimiento “tipo jaula” sucede en todos los esquemas de poder basados en la falsedad y el control, en la hipocresía y la desconfianza, y estas propuestas, “modelos” perduran solo porque toma tiempo poblar y llegar a los límites, y esto es por la misma mediocridad del modelo “a lo jaula”: la mayoría de los hombres que proponen modelo a lo “jaula” mientras no tengan que ver y aceptar los límites, no les importa el estar enjaulados, proponen y mantienen “jaulas” porque tienen miedo, son hombres mediocres: tibios.
Hablar de jaula es hablar desde una concepción particular del poder.
La jaula implica ante todo la necesidad de controlar algo y a la vez la incapacidad de confiar en algo. El problema es que cuando establecemos una “jaula” muchas veces nos olvidamos de lo que ella significa y de las limitaciones que ella trae porque la jaula puede ser muy cómoda, pero no es algo pleno, no hay qye confundir comodidad con plenitud.
La jaula puede ser muy cómoda porque cuando esta es muy grande en comparación con la cantidad de individuos que la habitan el espacio es abundante no hay pelea y todos andan por donde quieren, es más: mientras no se llega a los límites ni les importa la jaula, quizás ni saben que existe.
Pero después de unos años si empieza importar la jaula pero ya es tarde: a medida que el tiempo corre y la cantidad de afiliados en la jaula aumenta, se llega a los bordes, y los individuos se empiezan a apretar en los limites contra las rejas y estos individuos mal posicionados en todos los limites de la jaula, tarde o temprano, se alían y reaccionan contra los primeros habitantes que se hallan cómodamente alojados y alejados en el centro de la “jaula”, y los desalojan, los echan o los matan.
Este movimiento “tipo jaula” sucede en todos los esquemas de poder basados en la falsedad y el control, en la hipocresía y la desconfianza, y estas propuestas, “modelos” perduran solo porque toma tiempo poblar y llegar a los límites, y esto es por la misma mediocridad del modelo “a lo jaula”: la mayoría de los hombres que proponen modelo a lo “jaula” mientras no tengan que ver y aceptar los límites, no les importa el estar enjaulados, proponen y mantienen “jaulas” porque tienen miedo, son hombres mediocres: tibios.
lunes, 14 de febrero de 2011
SOBRE EL CONCEPTO DE FUERZA
Pensar este tema es clave. Es clave porque es lo que le da propiedad, verdadera sustancia al pensamiento de uno mismo. Me refiero al tema de la fuerza, pero la fuerza interpretada solo como fuerza material, elemental.
Toda cosa que se puede pensar tiene alguna referencia -aunque sea un poco- a la verdad, sino simplemente no-Sería, es decir no existiría, no tendría entidad, no alcanzaría entidad real en ningún campo intelectual. La cuestión entonces no es si algo es verdadero o no, sino, más bien, cuanta verdad tiene ese “algo”.
En el caso de la fuerza material creo personalmente que tiene mucho de verdad, muchísimo, de una manera en que todavía no alcanzamos a conocer, pero me animo a decir que aunque desconozcamos cuanto de verdad hay en el mundo material y su fuerza, digo, me animo a creer también que esta fuerza para el hombre en la verdad vale poco en comparación con otras fuerzas. Esta afirmación que hago puede parecer una locura, es mas, muchas personas no pueden entender el concepto de fuerza -y yendo más allá casi ningún concepto- fuera de lo que es material.
Voy a explicar por que esto es así para mí:
Toda cosa que se puede pensar tiene alguna referencia -aunque sea un poco- a la verdad, sino simplemente no-Sería, es decir no existiría, no tendría entidad, no alcanzaría entidad real en ningún campo intelectual. La cuestión entonces no es si algo es verdadero o no, sino, más bien, cuanta verdad tiene ese “algo”.
En el caso de la fuerza material creo personalmente que tiene mucho de verdad, muchísimo, de una manera en que todavía no alcanzamos a conocer, pero me animo a decir que aunque desconozcamos cuanto de verdad hay en el mundo material y su fuerza, digo, me animo a creer también que esta fuerza para el hombre en la verdad vale poco en comparación con otras fuerzas. Esta afirmación que hago puede parecer una locura, es mas, muchas personas no pueden entender el concepto de fuerza -y yendo más allá casi ningún concepto- fuera de lo que es material.
Voy a explicar por que esto es así para mí:
viernes, 17 de diciembre de 2010
Sobre el pecado original, el lenguaje y las escrituras.
1- ¿Qué significa el misterio del pecado original?
Pecado original se llama al momento histórico en el que el primer hombre y la primer mujer, Adan y Eva, fueron tentados, inducidos por una potencia creada por Dios, de gran pero desviada inteligencia -que el relato del génesis denomina serpiente-, a desobedecer el mandato de Dios.
todo esto parece muy dogmatico muy alejado de la racionalidad, pero la consecuencia directa de este desajuste es que el hombre, a pesar de supuestamente "conocer" sus actos, jamas puede conocer a ciencia cierta las consecuencias de dichos actos.
El género humano, a causa de esta desobediencia a Dios, permitió que se le planteara un poder que, en ese momento, lo superaba en inteligencia y, por ello mismo, lo seducía. Pero este poder no era caritativo con la humanidad sino que, más bien, en su funcionamiento la subyuga, la esclaviza inmovilizándola, inmanentizandola para su propio uso y forma.
O capaz sí está, pero quizás también la mayoría de los hombres responden antes de poder “oír” esta carga genética a otro poder que se les ha planteado frente suyo, una posibilidad que otro animal no posee y que el hombre difícilmente puede dejar de admirar . Esta posibilidad, este poder es la mismidad, el si mismo, y embelesados frente a este poder perdemos de vista el verdadero llamado a lo distinto, nos alienamos de a poco y dejamos de “oír” esa voz.
A raíz de este hecho el género humano, algo dentro de el, su inteligencia y espíritu, quedaron ofuscados, dañados, permitiendo que su alma sufra y se dañe, se corrompa también, y “queden sujetos a la muerte”.
Por eso para un creyente, el misterio del pecado original significa que el principal problema del poder, no es algo exterior, sino que se plantea en una la lucha dentro de uno mismo de Dos potencias, la de Dios y la demoníaca. Una lucha en la que se plantea eso que con el fruto del árbol del conocimiento quisimos resolver “por nosotros mismos”: ¿que es lo verdaderamente bueno para mí?
Esta lucha entre esas dos potencias, hoy en día, la mayoría de las veces es desapercibida en los hombres, pero que sea desapercibida no significa que no exista.
Como dice san Juan Bosco: “el mayor éxito del diablo es hacer creer que no existe”. lo mismo se podría decir del pecado original.
y acá voy a parar un poco, voy a tratar de demostrar este poder en el hombre, como este poder lo saca de su naturaleza, lo aliena hasta de su misma naturaleza.
Esta lucha como hombres no entendemos porque sucede, ¿que culpa tenemos nosotros? O ¿porque tenemos que luchar? Lo bueno esta afuera, nos lo dice saber lo de afuera, lo que la epoca-moda de hoy, el estado, las costumbres de mi pueblo, de mi familia, aprender todo esto nos hace entender, para nosotros que es lo bueno. Pero acá hay un problema.
Si vemos la realidad humana, veremos que además de “cosas buenas”, también esta plagada de errores y horrores, sufrimientos vanos, y cosas sin sentido. Estos últimos suponemos, en un primer momento, existen porque existe la ignorancia, y cuando esa ignorancia desaparezca tendera a desaparecer esa gama de eventos desagradables para la vida. Pero esto es fácil. Siempre creemos que los otros son ignorantes y listo, hay que enseñarles a la fuerza o, sino, los suprimimos por necios. Pero además nos queda algo sin poder obviar, ni ignorar verdaderamente y ese algo es la muerte, nuestra muerte.
Y el que no quiere morir? Y el que ama vivir? Y si quiero seguir viviendo para siempre? Este deseo de querer vivir para siempre y, aparentemente, no poder inevitablemente me trae una impotencia, un dolor, un miedo.
Por eso para el creyente ese mal no es solo por la “ignorancia”, sino que también, es producido por una potencia, no tan poderosa como Dios, pero si lo bastante para confundirnos y engañarnos. El creyente cree que el hombre quedo enredado con esa potencia a partir de un hecho que la fe denomina “pecado original”.
Con el pecado original, con el ofrecimiento, la tentación, que nos sugiere la serpiente, se nos plantea un poder delante de nosotros, una visión grandiosa de las cosas -“seréis como Dioses”-, y esta clase de poder, aunque la desconozcamos y no sepamos bien que es, nos atrae.
En esta atracción esta la tentación. Si la atracción vence a lo que nosotros somos en el momento presente, ya no nos podemos ver más y desesperamos, quedamos a merced de las palabras de serpiente, la posibilidad de ser como Dioses, de conocer lo que esta bien y lo que esta mal, la posibilidad de juzgar objetivamente, la posibilidad de que nuestra visión de la realidad sea la realidad.
Entonces el hombre de esta forma, solo el, por la soberbia de mantener “su” realidad como “la” realidad, se escinde de la única posibilidad verdadera que lo conduciría a una realidad eterna con el Ser que lo creo. El hombre engañado y auto-escindido cognocitivamente, espiritualmente, decide, conciente y/o hereditariamente, mantener su realidad hasta la realidad final que es la muerte.
Este poder de “la posibilidad de” nos ciega de nosotros mismos, ofusca la visión de lo que nosotros somos y nos lleva a interpretar la realidad, nuestra realidad, de manera dañada, influida por un poder que, al ser superior a nuestras verdaderas posibilidades, seduciéndonos nos ciega cada vez mas, alejándonos de nosotros mismos, buscando donde no deberíamos.
Cuando personas cristianas, católicas, hablan de individuo o individualismo, lo hacen en este sentido de sentir que es lo que somos nosotros mismos, hablan de saber encontrarse a uno mismo, poder dar cuenta de uno, hablan de responsabilidad de conciencia, hablan de interioridad, interioridad espiritual, aprender a sentir Lo Uno en uno para poder reconocerlo en lo Otro. Si no acallamos “nuestras posibilidades de”, y nos centramos en nosotros y tratamos de oír esa única voz o manifestación de Lo Uno en nosotros, difícilmente la reconozcamos en los demás.
Por eso este momento, es un momento delicado. Acá no hay “bien común” que valga, no hay regla externa en la cual apoyarnos, no hay seguridades ni objetividades ni justificaciones. Y esto es así porque tenemos que estar atentos, claros, sin miedo, entregados a Uno solo.
Solo esta El, y a donde El nos quiera llevar.
El poder de Dios, a través de Cristo y el Espíritu Santo, vino en ayuda del hombre, que había creado a Su imagen y semejanza, para liberarlo de este perverso funcionamiento en el que había caído. El costo de esa ayuda fue doloroso a Dios, por eso doloroso es también, generalmente, para nosotros transparentar ese mundo de posibilidades para llegar a ser uno con el que Es Uno. Para liberarnos y acabar con ese poder externo y tiránico, que funciona por la desesperación que nos genera la posibilidad que uno mismo pueda ser otra cosa, Dios mismo decidió hacerse uno como nosotros y, para los que lo aceptáramos, Uno con nosotros.
Pecado original se llama al momento histórico en el que el primer hombre y la primer mujer, Adan y Eva, fueron tentados, inducidos por una potencia creada por Dios, de gran pero desviada inteligencia -que el relato del génesis denomina serpiente-, a desobedecer el mandato de Dios.
todo esto parece muy dogmatico muy alejado de la racionalidad, pero la consecuencia directa de este desajuste es que el hombre, a pesar de supuestamente "conocer" sus actos, jamas puede conocer a ciencia cierta las consecuencias de dichos actos.
El género humano, a causa de esta desobediencia a Dios, permitió que se le planteara un poder que, en ese momento, lo superaba en inteligencia y, por ello mismo, lo seducía. Pero este poder no era caritativo con la humanidad sino que, más bien, en su funcionamiento la subyuga, la esclaviza inmovilizándola, inmanentizandola para su propio uso y forma.
Este poder que se nos plantea consiste en un exceso de sensibilidad, pero una sensibilidad en sentido externo, en el sentido de sentir el si mismo como algo separado de la realidad natural en la que se encuentra inmerso. Desde los comienzos el hombre abandono el equilibrio con la naturaleza, no es cosa de ahora nomas, todos los nuevos descubrimientos de arquelogía antropologica eso demuestran: como el hombre desertificó la isla de australia, la cantidad de animales que extiguio cuando los primeros hombres cruzaron el estrecho de bering, etc. la teoría del hombre natural tan proclamada por rousseau es un fiasco. todos estos descubrimientos nos dicen que existe una tendencia inmanente e inevitable que el hombre padece, tendencia que lo aleja y aliena de su propia naturaleza, y esto demuestra, creo, que no es una cuestión de llevar a cabo políticas o soluciones externas para mitigar el efecto de las innovaciones y cambios que generan los hombres en si mismos y en el mundo natural, ya que estos hombres antiguos no eran conscientes de llevar acabo ningún cambio planificado, -sino que simplemete hacían lo que les resultaba- por lo tanto menos acaso una política planificada. Esta “política planificada” debería ser instintiva en el hombre, espontánea: es decir natural no política, debería estar en los genes si fuéramos iguales a los animales… pero no está…
O capaz sí está, pero quizás también la mayoría de los hombres responden antes de poder “oír” esta carga genética a otro poder que se les ha planteado frente suyo, una posibilidad que otro animal no posee y que el hombre difícilmente puede dejar de admirar . Esta posibilidad, este poder es la mismidad, el si mismo, y embelesados frente a este poder perdemos de vista el verdadero llamado a lo distinto, nos alienamos de a poco y dejamos de “oír” esa voz.
A raíz de este hecho el género humano, algo dentro de el, su inteligencia y espíritu, quedaron ofuscados, dañados, permitiendo que su alma sufra y se dañe, se corrompa también, y “queden sujetos a la muerte”.
Por eso para un creyente, el misterio del pecado original significa que el principal problema del poder, no es algo exterior, sino que se plantea en una la lucha dentro de uno mismo de Dos potencias, la de Dios y la demoníaca. Una lucha en la que se plantea eso que con el fruto del árbol del conocimiento quisimos resolver “por nosotros mismos”: ¿que es lo verdaderamente bueno para mí?
Esta lucha entre esas dos potencias, hoy en día, la mayoría de las veces es desapercibida en los hombres, pero que sea desapercibida no significa que no exista.
Como dice san Juan Bosco: “el mayor éxito del diablo es hacer creer que no existe”. lo mismo se podría decir del pecado original.
y acá voy a parar un poco, voy a tratar de demostrar este poder en el hombre, como este poder lo saca de su naturaleza, lo aliena hasta de su misma naturaleza.
Esta lucha como hombres no entendemos porque sucede, ¿que culpa tenemos nosotros? O ¿porque tenemos que luchar? Lo bueno esta afuera, nos lo dice saber lo de afuera, lo que la epoca-moda de hoy, el estado, las costumbres de mi pueblo, de mi familia, aprender todo esto nos hace entender, para nosotros que es lo bueno. Pero acá hay un problema.
Si vemos la realidad humana, veremos que además de “cosas buenas”, también esta plagada de errores y horrores, sufrimientos vanos, y cosas sin sentido. Estos últimos suponemos, en un primer momento, existen porque existe la ignorancia, y cuando esa ignorancia desaparezca tendera a desaparecer esa gama de eventos desagradables para la vida. Pero esto es fácil. Siempre creemos que los otros son ignorantes y listo, hay que enseñarles a la fuerza o, sino, los suprimimos por necios. Pero además nos queda algo sin poder obviar, ni ignorar verdaderamente y ese algo es la muerte, nuestra muerte.
Y el que no quiere morir? Y el que ama vivir? Y si quiero seguir viviendo para siempre? Este deseo de querer vivir para siempre y, aparentemente, no poder inevitablemente me trae una impotencia, un dolor, un miedo.
Por eso para el creyente ese mal no es solo por la “ignorancia”, sino que también, es producido por una potencia, no tan poderosa como Dios, pero si lo bastante para confundirnos y engañarnos. El creyente cree que el hombre quedo enredado con esa potencia a partir de un hecho que la fe denomina “pecado original”.
Con el pecado original, con el ofrecimiento, la tentación, que nos sugiere la serpiente, se nos plantea un poder delante de nosotros, una visión grandiosa de las cosas -“seréis como Dioses”-, y esta clase de poder, aunque la desconozcamos y no sepamos bien que es, nos atrae.
En esta atracción esta la tentación. Si la atracción vence a lo que nosotros somos en el momento presente, ya no nos podemos ver más y desesperamos, quedamos a merced de las palabras de serpiente, la posibilidad de ser como Dioses, de conocer lo que esta bien y lo que esta mal, la posibilidad de juzgar objetivamente, la posibilidad de que nuestra visión de la realidad sea la realidad.
Entonces el hombre de esta forma, solo el, por la soberbia de mantener “su” realidad como “la” realidad, se escinde de la única posibilidad verdadera que lo conduciría a una realidad eterna con el Ser que lo creo. El hombre engañado y auto-escindido cognocitivamente, espiritualmente, decide, conciente y/o hereditariamente, mantener su realidad hasta la realidad final que es la muerte.
Este poder de “la posibilidad de” nos ciega de nosotros mismos, ofusca la visión de lo que nosotros somos y nos lleva a interpretar la realidad, nuestra realidad, de manera dañada, influida por un poder que, al ser superior a nuestras verdaderas posibilidades, seduciéndonos nos ciega cada vez mas, alejándonos de nosotros mismos, buscando donde no deberíamos.
Cuando personas cristianas, católicas, hablan de individuo o individualismo, lo hacen en este sentido de sentir que es lo que somos nosotros mismos, hablan de saber encontrarse a uno mismo, poder dar cuenta de uno, hablan de responsabilidad de conciencia, hablan de interioridad, interioridad espiritual, aprender a sentir Lo Uno en uno para poder reconocerlo en lo Otro. Si no acallamos “nuestras posibilidades de”, y nos centramos en nosotros y tratamos de oír esa única voz o manifestación de Lo Uno en nosotros, difícilmente la reconozcamos en los demás.
Por eso este momento, es un momento delicado. Acá no hay “bien común” que valga, no hay regla externa en la cual apoyarnos, no hay seguridades ni objetividades ni justificaciones. Y esto es así porque tenemos que estar atentos, claros, sin miedo, entregados a Uno solo.
Solo esta El, y a donde El nos quiera llevar.
El poder de Dios, a través de Cristo y el Espíritu Santo, vino en ayuda del hombre, que había creado a Su imagen y semejanza, para liberarlo de este perverso funcionamiento en el que había caído. El costo de esa ayuda fue doloroso a Dios, por eso doloroso es también, generalmente, para nosotros transparentar ese mundo de posibilidades para llegar a ser uno con el que Es Uno. Para liberarnos y acabar con ese poder externo y tiránico, que funciona por la desesperación que nos genera la posibilidad que uno mismo pueda ser otra cosa, Dios mismo decidió hacerse uno como nosotros y, para los que lo aceptáramos, Uno con nosotros.
sábado, 27 de noviembre de 2010
SOBRE LA DIFERENCIA ENTRE INDIVIDUALIDAD Y EGOTISMO
hoy estuve leyendo un articulo sobre la individualidad...
Ojala hoy existiera una verdadera formación de la individualidad, de lo original. En general lo que la sociedad formo en estos últimos años es un Egotismo recalcitrante e infranqueable. Este egotismo en el que caemos casi involuntariamente a causa de la cantidad, la velocidad de la información y la competencia en la que se mueve el mundo de hoy, hace que sintamos como prioridad establecer limites, queriendo hacer de nuestro punto de vista, gracias a la cantidad de comunicaciones y ciencia, algo absoluto para sentirnos asegurados a no se que cosa.
Ojala hoy existiera una verdadera formación de la individualidad, de lo original. En general lo que la sociedad formo en estos últimos años es un Egotismo recalcitrante e infranqueable. Este egotismo en el que caemos casi involuntariamente a causa de la cantidad, la velocidad de la información y la competencia en la que se mueve el mundo de hoy, hace que sintamos como prioridad establecer limites, queriendo hacer de nuestro punto de vista, gracias a la cantidad de comunicaciones y ciencia, algo absoluto para sentirnos asegurados a no se que cosa.
viernes, 26 de noviembre de 2010
DEL ETERNO RETORNO DE NIETZSCHE Y DE "EL LUNA"...
Y sigo con Nietzsche. Este hombre se confundió mucho. Culpa de esa confusión confundió mucho también a las demás personas, y cuando creyó “despertarse” de estas cosas, era grande, vio las hipocresías y las confusiones terribles del código de contranaturaleza moral que, durante siglos, se fue creando entre los hombres por creer necesitar convivir dentro de un código o lenguaje social.
Creyó en un cambio pero, creyó también que, para que ese cambio se de, además de su denuncia, tenía que pasar “algo” que deje al descubierto ese abismo, esa mentira, esa contranaturaleza en la que quedo envuelta la sociedad europeo-occidental. Ese “algo” que el preveía que iba a pasar pasó: la primera y la segunda guerras mundiales.
Para Nietzsche esa falsa línea recta histórico-temporal, basada en la confianza total en el progreso de la humanidad en un mas adelante, es producto de la secularización de la idea de un “mas allá”, del cielo cristiano.
Creyó en un cambio pero, creyó también que, para que ese cambio se de, además de su denuncia, tenía que pasar “algo” que deje al descubierto ese abismo, esa mentira, esa contranaturaleza en la que quedo envuelta la sociedad europeo-occidental. Ese “algo” que el preveía que iba a pasar pasó: la primera y la segunda guerras mundiales.
Para Nietzsche esa falsa línea recta histórico-temporal, basada en la confianza total en el progreso de la humanidad en un mas adelante, es producto de la secularización de la idea de un “mas allá”, del cielo cristiano.
martes, 2 de noviembre de 2010
continua fragmento sobre el Zarathustra: problemas de la tergiversación del lenguaje
(Continua a lo del post anterior. Es algo escrito por marzo-abril del 2005))
…Nietzsche alcanza ver el abismo en el que esta el código de su sociedad porque se comprometió con su vida y sintió el peso del código social y de su abismo, y su propio abismo, “su sombra” como el la llama, la enfrento casi toda su vida y lo denuncio, en un discurso que se llama “entre las hijas del desierto”. En este discurso Nietzsche hace una mirada retrospectiva a su vida. Es terrible. Este es el poema que recita la Sombra de Zarathustra.
Entre las hijas del desierto
El desierto crece; ¡desgraciado quien cobija desiertos!
¡Ah!
¡Qué solemnidad!
¡Digno comienzo
de una africana solemnidad!
Digno de un león
o de un predicador moral...;
..mas no para vosotras,
amigas deliciosas,
a cuyos pies
está permitido sentar
bajo las hojas de las palmeras
a un europeo. Selah.
¡Extraño, en verdad!
Que aquí esté yo sentado,
tan cerca del desierto y, sin embargo,
tan lejos a la par; devorado
por el oasis más pequeño,
pues bostezando abría
precisamente ahora su diminuta boca encantadora,
de todas las boquitas la más perfumada;
¡y al fondo he caído, al pasar...
entre vosotras, mis deliciosas amigas! Selah.
¡Gloria, gloria a aquella ballena
que con su huésped quiso ser tan buena!
¿Comprendéis mi erudita alusión?...
Gloria también a su vientre
si fue, como éste,
vientre de un oasis encantador;
pero lo pongo en duda,
pues vengo de Europa,
que es más incrédula que todas las esposas de cierta edad.
¡Qué Dios la mejore!
¡Amén!
Heme, pues, aquí, sentado,
de todos los oasis, en el más pequeño,
semejante a un dátil,
dorado, dulce, moreno,
sediento de una boca redonda de doncella,
y más aún de dientes caninos,
de dientes femeninos,
cortantes, como la nieve blancos,
como la nieve fríos,
pues por ella languidecerá
de los ardientes dátiles el corazón. Selah.
Semejante a estos frutos tropicales.
Demasiado semejante,
estoy aquí acostado,
de pequeños insectos halados rodeado,
y también de ideas y deseos,
todavía más pequeños,
pero más perversos y más locos;
rodeado por vosotras, jovencitas,
por vosotras, gatitas,
mudas y llenas de temores,
Dudu y Suleika
—ensphinxé, si en una nueva palabra
muchos sentimientos quiero expresar.
(¡Que Dios me perdone
mi manera de hablar!)—
el aire más puro, aquí sentado, estoy respirando,
el aire del paraíso, en verdad,
aire ligero y transparente,
por dardos de oro surcado,
tan bueno como nunca
cayó de la luna...
¿Fue casualidad o fue presunción,
como cuentan los viejos poetas,
la causa de esta fortuna?
Pero yo, el escéptico, de ello he de dudar;
es que vengo
de Europa
que es más incrédula que todas las esposas de cierta edad.
¡Que Dios la mejore! ¡Amén!
Bebiendo el aire más bello
con la copa de mi nariz dilatada.
Así estoy aquí sentado,
deliciosas amiguitas,
sin porvenir, sin recuerdo,
y contemplo la palmera que,
cual una bailarina
se curva, se dobla y, sobre las caderas, se cimbrea
...¡se la imita, cuando mucho se la contempla;
como una bailarina que, tal vez,
se ha mantenido en peligro, demasiado tiempo
sobre un pie!;
...¡ella olvidó, éste es mi parecer, el otro pie!
Pues en vano he buscado
el tesoro hermano
bajo el flotante abanico
de sus faldas de andrajos.
¡Oh bellas amigas, creedme lo que os digo:
os digo que ella lo ha perdido!...
¡Ja! ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja!
¡Este pie
para siempre
se ha debido marchar!
Para el otro pie, tan gracioso, qué gran daño;
¿dónde podrá detenerse, en su tristeza abandonado,
este pie solitario?
¿A un monstruo perverso, a un rubio león
de melena de oro, temerá quizá?
¡Mascado, roído,
suciamente roído, quizás está ya! Selah.
¡Oh, no lloréis más,
tiernos corazones,
corazones de dátil, senos de leche,
corazones de regaliz,
no lloréis más!
¡Suleika, sé hombre! ¡Valor! ¡Valor!
¡Pálida Dudu,
no llores más!
O, quizás aquí,
¿tal vez convendrá
una embalsamada máxima,
una máxima solemne,
algo; con que el corazón tonificar?
¡Sube, sube, dignidad!
¡Sopla, sopla otra vez
fuelle de la virtud!
¡Ah!
¡Rugir una vez mas,
rugir moralmente,
como un león moral;
rugir entre las hijas del desierto!
Porque los rugidos de la virtud,
jovencitas deliciosas,
más que nada son
los ardores del europeo,
el hambre canina del hombre de Europa!
¡Heme aquí ya,
yo, el europeo,
no lo puedo evitar!
¡Dios me ayudará! Amén.
El desierto crece; ¡desgraciado quien cobija desiertos!
Rechina piedra contra piedra,
el desierto engulle y liquida,
Mira ardiente, parda la muerte colosal
Y mastica; su vida es masticar...
No olvidéis hombre; al que ha consumido el deleite;
tú eres la piedra, el desierto, eres la muerte...
Es impresionante, todo el poema es impresionante pero la última parte es pavorosa. Nietzsche describe de una manera terrible el cómodo oasis de la incredulidad europea donde el cayo. Cayó seducido por las hijas del desierto…
Al contrario de Jonás la panza de la ballena en la que el vivió Nietzsche, fue muy cómoda, tan cómoda como difícil de sacársela después. Termina diciendo: “¡Dios me ayudara! Amén”.
¿A cuantos de nosotros, occidentales, nos paso lo mismo? ¿No es exactamente lo que los musulmanes critican de nosotros? (igual los musulmanes no se que cosas entienden y no esta bueno generalizar). Estamos contaminados de esa mentalidad dudosa, “pilatesca” (de Pilatos), por la ciencia, las finanzas, y todas esas cosas que nos otorgan cierta seguridad sobre lo material, y toda nuestra vida nos la pasamos especulando en como acomodarnos y adormecernos mejor en el nuestro cómodo oasis de la incredulidad y la falsa seguridad…
Esta incredulidad, esta sensación de carecer de camino a seguir, sucede cuando los códigos de la sociedad se tergiversan tanto que dejan al hombre imposibilitado a animarse a discernir algo por el mismo, y dentro de ese caos solo ve la posibilidad de acomodarse mejor a lo que “el mundo” ofrece. Vencer, arrojar, animarse a ver con que mecanismos es el que actúa la tentación de “el mundo” hoy día es algo muy complicado.
Cuando esa sensación de imposibilidad frente a “el mundo” tiñe la mirada “social” de los hombres, entonces, comienzan de chiquitos nomás a optar por eso, a venderse a el. Y así, cuando los hombres optan por esta comodidad, se empiezan a mezclar cada vez más dos códigos diferentes del mundo, el masculino y el femenino. Cuando la tergiversación se hace muy grande, el hombre, para “no parecer” malo o lo que es peor para acomodarse mejor, comienza a entender, utilizar y aceptar “naturalmente” el código femenino. Y esto de alguna manera es necesario para el hombre, a causa del pecado original. Pero cuando la tergiversación es demasiado grande, ya los hombres pierden de vista de donde surge esta manera de actuar, de donde viene, y la comienzan a tomar por un comportamiento que “se debe” cumplir. Y acá estamos complicados. Esta manera de ser es desde donde surge el fariseismo.
Todas las mas grandes civilizaciones cuando llegan a su apogeo material, Grecia, roma, hoy, empieza a ser tan explicito este código que se comienza a expresar en el mismo comportamiento de las personas.
Las sociedades de homogeneizan, a los hombres y mujeres les empieza a costar querer aceptar lo que es diferente a ellos mismos, no pueden querer y no pueden aceptar y arriesgar con algo distinto a lo que son, solo aceptando la calidez de lo propio, de lo que aceptamos sin ser todavía conscientes, sin esfuerzo, tomándolo como natural. El hombre en este tipo de sociedad se ve tiranizado por la homogeinización ideológica adhiriendo a un credo, a un partido político o de un grupo minoritario relativista, lo que caracteriza a este tipo de adhesión es un fundamentalismo que no permite dialogo alguno con alguien diferente.
Como más arriba explique el hombre ya no esta más en armonía con Dios, no esta en armonía con la verdad, no puede ser más “natural”, el accionar del hombre corrompe la tierra, es un mal administrador. Tratar de hacer eso, de buscar solo ese camino natural seria engañarnos. Antes hay que buscar otras cosas, algo mas sustancioso, si no hacemos pie primero en algo concreto, buscando ser naturales caeriamos por un abismo infinito porque la mera sensibilidad se va agotando con los años, lo sensible hace agua despues de un tiempo. Lo natural viene como algo dado, como regalo de haber conseguido otra Cosa. Por ejemplo: ¿Vimos alguna vez un animal o una planta que “busquen” ser naturales? ¿Como podemos pensar que se puede buscar ser natural? : buscar tratar de ser yo natural seria artificializar lo natural. Y eso es pura estupidez, un camino infinito de necedad incontrastable, un abismo. De esto es sobre lo que Nietzsche nos habla, quizás propósito. Que quiere decir esta frase?
Rechina piedra contra piedra,
el desierto engulle y liquida,
Mira ardiente, parda la muerte colosal
Y mastica; su vida es masticar...
No olvidéis hombre; al que ha consumido el deleite;
tú eres la piedra, el desierto, eres la muerte...
(SIGUE)
…Nietzsche alcanza ver el abismo en el que esta el código de su sociedad porque se comprometió con su vida y sintió el peso del código social y de su abismo, y su propio abismo, “su sombra” como el la llama, la enfrento casi toda su vida y lo denuncio, en un discurso que se llama “entre las hijas del desierto”. En este discurso Nietzsche hace una mirada retrospectiva a su vida. Es terrible. Este es el poema que recita la Sombra de Zarathustra.
Entre las hijas del desierto
El desierto crece; ¡desgraciado quien cobija desiertos!
¡Ah!
¡Qué solemnidad!
¡Digno comienzo
de una africana solemnidad!
Digno de un león
o de un predicador moral...;
..mas no para vosotras,
amigas deliciosas,
a cuyos pies
está permitido sentar
bajo las hojas de las palmeras
a un europeo. Selah.
¡Extraño, en verdad!
Que aquí esté yo sentado,
tan cerca del desierto y, sin embargo,
tan lejos a la par; devorado
por el oasis más pequeño,
pues bostezando abría
precisamente ahora su diminuta boca encantadora,
de todas las boquitas la más perfumada;
¡y al fondo he caído, al pasar...
entre vosotras, mis deliciosas amigas! Selah.
¡Gloria, gloria a aquella ballena
que con su huésped quiso ser tan buena!
¿Comprendéis mi erudita alusión?...
Gloria también a su vientre
si fue, como éste,
vientre de un oasis encantador;
pero lo pongo en duda,
pues vengo de Europa,
que es más incrédula que todas las esposas de cierta edad.
¡Qué Dios la mejore!
¡Amén!
Heme, pues, aquí, sentado,
de todos los oasis, en el más pequeño,
semejante a un dátil,
dorado, dulce, moreno,
sediento de una boca redonda de doncella,
y más aún de dientes caninos,
de dientes femeninos,
cortantes, como la nieve blancos,
como la nieve fríos,
pues por ella languidecerá
de los ardientes dátiles el corazón. Selah.
Semejante a estos frutos tropicales.
Demasiado semejante,
estoy aquí acostado,
de pequeños insectos halados rodeado,
y también de ideas y deseos,
todavía más pequeños,
pero más perversos y más locos;
rodeado por vosotras, jovencitas,
por vosotras, gatitas,
mudas y llenas de temores,
Dudu y Suleika
—ensphinxé, si en una nueva palabra
muchos sentimientos quiero expresar.
(¡Que Dios me perdone
mi manera de hablar!)—
el aire más puro, aquí sentado, estoy respirando,
el aire del paraíso, en verdad,
aire ligero y transparente,
por dardos de oro surcado,
tan bueno como nunca
cayó de la luna...
¿Fue casualidad o fue presunción,
como cuentan los viejos poetas,
la causa de esta fortuna?
Pero yo, el escéptico, de ello he de dudar;
es que vengo
de Europa
que es más incrédula que todas las esposas de cierta edad.
¡Que Dios la mejore! ¡Amén!
Bebiendo el aire más bello
con la copa de mi nariz dilatada.
Así estoy aquí sentado,
deliciosas amiguitas,
sin porvenir, sin recuerdo,
y contemplo la palmera que,
cual una bailarina
se curva, se dobla y, sobre las caderas, se cimbrea
...¡se la imita, cuando mucho se la contempla;
como una bailarina que, tal vez,
se ha mantenido en peligro, demasiado tiempo
sobre un pie!;
...¡ella olvidó, éste es mi parecer, el otro pie!
Pues en vano he buscado
el tesoro hermano
bajo el flotante abanico
de sus faldas de andrajos.
¡Oh bellas amigas, creedme lo que os digo:
os digo que ella lo ha perdido!...
¡Ja! ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja!
¡Este pie
para siempre
se ha debido marchar!
Para el otro pie, tan gracioso, qué gran daño;
¿dónde podrá detenerse, en su tristeza abandonado,
este pie solitario?
¿A un monstruo perverso, a un rubio león
de melena de oro, temerá quizá?
¡Mascado, roído,
suciamente roído, quizás está ya! Selah.
¡Oh, no lloréis más,
tiernos corazones,
corazones de dátil, senos de leche,
corazones de regaliz,
no lloréis más!
¡Suleika, sé hombre! ¡Valor! ¡Valor!
¡Pálida Dudu,
no llores más!
O, quizás aquí,
¿tal vez convendrá
una embalsamada máxima,
una máxima solemne,
algo; con que el corazón tonificar?
¡Sube, sube, dignidad!
¡Sopla, sopla otra vez
fuelle de la virtud!
¡Ah!
¡Rugir una vez mas,
rugir moralmente,
como un león moral;
rugir entre las hijas del desierto!
Porque los rugidos de la virtud,
jovencitas deliciosas,
más que nada son
los ardores del europeo,
el hambre canina del hombre de Europa!
¡Heme aquí ya,
yo, el europeo,
no lo puedo evitar!
¡Dios me ayudará! Amén.
El desierto crece; ¡desgraciado quien cobija desiertos!
Rechina piedra contra piedra,
el desierto engulle y liquida,
Mira ardiente, parda la muerte colosal
Y mastica; su vida es masticar...
No olvidéis hombre; al que ha consumido el deleite;
tú eres la piedra, el desierto, eres la muerte...
Es impresionante, todo el poema es impresionante pero la última parte es pavorosa. Nietzsche describe de una manera terrible el cómodo oasis de la incredulidad europea donde el cayo. Cayó seducido por las hijas del desierto…
Al contrario de Jonás la panza de la ballena en la que el vivió Nietzsche, fue muy cómoda, tan cómoda como difícil de sacársela después. Termina diciendo: “¡Dios me ayudara! Amén”.
¿A cuantos de nosotros, occidentales, nos paso lo mismo? ¿No es exactamente lo que los musulmanes critican de nosotros? (igual los musulmanes no se que cosas entienden y no esta bueno generalizar). Estamos contaminados de esa mentalidad dudosa, “pilatesca” (de Pilatos), por la ciencia, las finanzas, y todas esas cosas que nos otorgan cierta seguridad sobre lo material, y toda nuestra vida nos la pasamos especulando en como acomodarnos y adormecernos mejor en el nuestro cómodo oasis de la incredulidad y la falsa seguridad…
Esta incredulidad, esta sensación de carecer de camino a seguir, sucede cuando los códigos de la sociedad se tergiversan tanto que dejan al hombre imposibilitado a animarse a discernir algo por el mismo, y dentro de ese caos solo ve la posibilidad de acomodarse mejor a lo que “el mundo” ofrece. Vencer, arrojar, animarse a ver con que mecanismos es el que actúa la tentación de “el mundo” hoy día es algo muy complicado.
Cuando esa sensación de imposibilidad frente a “el mundo” tiñe la mirada “social” de los hombres, entonces, comienzan de chiquitos nomás a optar por eso, a venderse a el. Y así, cuando los hombres optan por esta comodidad, se empiezan a mezclar cada vez más dos códigos diferentes del mundo, el masculino y el femenino. Cuando la tergiversación se hace muy grande, el hombre, para “no parecer” malo o lo que es peor para acomodarse mejor, comienza a entender, utilizar y aceptar “naturalmente” el código femenino. Y esto de alguna manera es necesario para el hombre, a causa del pecado original. Pero cuando la tergiversación es demasiado grande, ya los hombres pierden de vista de donde surge esta manera de actuar, de donde viene, y la comienzan a tomar por un comportamiento que “se debe” cumplir. Y acá estamos complicados. Esta manera de ser es desde donde surge el fariseismo.
Todas las mas grandes civilizaciones cuando llegan a su apogeo material, Grecia, roma, hoy, empieza a ser tan explicito este código que se comienza a expresar en el mismo comportamiento de las personas.
Las sociedades de homogeneizan, a los hombres y mujeres les empieza a costar querer aceptar lo que es diferente a ellos mismos, no pueden querer y no pueden aceptar y arriesgar con algo distinto a lo que son, solo aceptando la calidez de lo propio, de lo que aceptamos sin ser todavía conscientes, sin esfuerzo, tomándolo como natural. El hombre en este tipo de sociedad se ve tiranizado por la homogeinización ideológica adhiriendo a un credo, a un partido político o de un grupo minoritario relativista, lo que caracteriza a este tipo de adhesión es un fundamentalismo que no permite dialogo alguno con alguien diferente.
Como más arriba explique el hombre ya no esta más en armonía con Dios, no esta en armonía con la verdad, no puede ser más “natural”, el accionar del hombre corrompe la tierra, es un mal administrador. Tratar de hacer eso, de buscar solo ese camino natural seria engañarnos. Antes hay que buscar otras cosas, algo mas sustancioso, si no hacemos pie primero en algo concreto, buscando ser naturales caeriamos por un abismo infinito porque la mera sensibilidad se va agotando con los años, lo sensible hace agua despues de un tiempo. Lo natural viene como algo dado, como regalo de haber conseguido otra Cosa. Por ejemplo: ¿Vimos alguna vez un animal o una planta que “busquen” ser naturales? ¿Como podemos pensar que se puede buscar ser natural? : buscar tratar de ser yo natural seria artificializar lo natural. Y eso es pura estupidez, un camino infinito de necedad incontrastable, un abismo. De esto es sobre lo que Nietzsche nos habla, quizás propósito. Que quiere decir esta frase?
Rechina piedra contra piedra,
el desierto engulle y liquida,
Mira ardiente, parda la muerte colosal
Y mastica; su vida es masticar...
No olvidéis hombre; al que ha consumido el deleite;
tú eres la piedra, el desierto, eres la muerte...
(SIGUE)
martes, 26 de octubre de 2010
FRAGMENTO SOBRE NIETZSCHE: del ultimo hombre y la misericordia mal entendida.
“…Nietzsche ataca el cristianismo porque cree que por culpa de los que se aprovechan de esa compasión, que el cree cristiana, se genera el código social del “ultimo hombre”. Nietzsche caracteriza a este tipo de hombre en el que llama el primer discurso del Zarathustra:
(Los últimos hombres son los que hablan)
“¡no haya pastores ni rebaños! Todos son iguales; y quien no se conforme al manicomio. “en otros tiempos todos parecían locos” dicen los mas sutiles de los últimos hombres entre gesticulaciones y guiños…
Son prudentes, y saben todo lo que ha ocurrido: por eso sus burlas no tienen fin. Todavía disputan, pero para reconciliarse pronto: lo contrario estropea la digestión.
Se tiene pequeños placeres para el día y para la noche; pero hay que respetar siempre la salud.
“hemos descubierto la felicidad” se repiten los últimos hombres, entre gesticulaciones y guiños.
Y así termino el primer discurso de Zarathustra, también llamado “el prologo”. Pues en aquel momento le interrumpió el griterío y el regocijo de la multitud…
“¡dadnos de esos últimos hombres, Zarathustra! –Gritaban a coro-¡haznos como ese ultimo hombre y quédate tu con tu superhombre”-
Y todo el pueblo reía a carcajadas, emitiendo extraños ruidos con la lengua.
Entonces Zarathustra, muy entristecido, dijo a su corazón:
“no me entienden. No soy boca para esos oídos. Sin duda he vivido demasiado tiempo en las montañas, y he escuchado demasiado tiempo a los arroyuelos y a los árboles ahora les hablo como si también fueran ellos cabreros.
Mi alma esta empapada de placidez, radiante y sosegada como los montes por la mañana. Pero ellos piensan que yo soy frió, un bufón que usa ironías siniestras.
Me miran y se ríen; y, mientras se ríen me odian. En esa risa hay hielo.
(Los últimos hombres son los que hablan)
“¡no haya pastores ni rebaños! Todos son iguales; y quien no se conforme al manicomio. “en otros tiempos todos parecían locos” dicen los mas sutiles de los últimos hombres entre gesticulaciones y guiños…
Son prudentes, y saben todo lo que ha ocurrido: por eso sus burlas no tienen fin. Todavía disputan, pero para reconciliarse pronto: lo contrario estropea la digestión.
Se tiene pequeños placeres para el día y para la noche; pero hay que respetar siempre la salud.
“hemos descubierto la felicidad” se repiten los últimos hombres, entre gesticulaciones y guiños.
Y así termino el primer discurso de Zarathustra, también llamado “el prologo”. Pues en aquel momento le interrumpió el griterío y el regocijo de la multitud…
“¡dadnos de esos últimos hombres, Zarathustra! –Gritaban a coro-¡haznos como ese ultimo hombre y quédate tu con tu superhombre”-
Y todo el pueblo reía a carcajadas, emitiendo extraños ruidos con la lengua.
Entonces Zarathustra, muy entristecido, dijo a su corazón:
“no me entienden. No soy boca para esos oídos. Sin duda he vivido demasiado tiempo en las montañas, y he escuchado demasiado tiempo a los arroyuelos y a los árboles ahora les hablo como si también fueran ellos cabreros.
Mi alma esta empapada de placidez, radiante y sosegada como los montes por la mañana. Pero ellos piensan que yo soy frió, un bufón que usa ironías siniestras.
Me miran y se ríen; y, mientras se ríen me odian. En esa risa hay hielo.
domingo, 24 de octubre de 2010
Sobre como el intelecto puede producir arrogancia en lugar de sabiduría: el problema de lo sistémico y el dualismo de la memoria.
Se produce un estimulo inteligente: alguien me cuenta una historia, me enseñan una teoría, leo un libro, aprendo a hacer algún deporte o cualquier actividad que involucre mi intelecto.
Si se esta algo de acuerdo con el estimulo inteligente -es decir: se le presta atención- entonces surgen dos reacciones como respuesta a este, se pueden elegir dos posturas formativas. La formación estructural donde se mueve toda inteligencia, la memoria, genera dos posibles respuestas ante el estimulo inteligente, una reacción consciente con dos caras posibles, podemos elegir y hacer real una postura de dos posibles; en palabras sintéticas la respuesta consiste en una decisión o elección interior, siempre interior, libre, que nos conduce a mas libertad o a la no-libertad.
La reacción que conduce a mas libertad, la mas profunda y la que reconoce implícitamente que existe algo mas allá de lo material y algo mas fuerte que lo material (tanto mas fuerte que hasta lo termina determinando), consiste en profundizar dentro nuestro a partir del entendimiento del estimulo y, a partir de dicha profundización, ser mas conscientes de nuestras posibilidades y limitaciones y actuar consecuentemente con ello, es decir, ser mas humildes.
Pero existe otra reacción. Es una reacción más externa, estéta, “cáscara”, la cual a su vez puede generar una cadena de “cascaras”, cascadas al infinito, como un abismo. Esta reacción silenciosa pero siempre presente como posibilidad debido a la estructura de nuestra memoria no consciente (¿inconsciente?) consiste en que después de la reacción autentica de descubrimiento y recogimiento interior, en lugar de seguir profundizando en este sentimiento donde verdaderamente estamos y “somos” nosotros, reencontrandonos con nuestros limites espirituales, en lugar de hacer esto al revés nos alejamos, nos miramos desde lejos como desde un espejo (como narciso), especulamos, comenzamos a auto-contemplarnos no como ser vivo sino como una cosa a la que hay que adornar, nos cosificamos controlandonos sin limitaciones a nosotros mismos pero, así también, nos dejamos sin posibilidades de otra manera de vernos, de otro punto de vista sobre nosotros.
En esta reacción en lugar de aprender como ser mejores para sentirnos mejor nos olvidamos de esto porque sentimos que esto nos compromete, y enseguida preferimos vernos de lejos, bajo control, des-comprometidamente, como si ya fuéramos así, según una sola mirada, según lo que el sistema dice es lo que somos, desde afuera. Eso si: como tenemos esta aparente sensación de control, nos suponemos sin limites, y para aumentar esta sensación nos sentimos obligados –y así perdemos la libertad- a tener que aprender para “ser” mas, para "ser mas” inteligentes o vivos, mas actualizados, mas informados porque así podemos, decimos, actuamos y/o nos imponemos; pero lo malo es que nosotros no somos los que hacemos eso porque "el sistema" de la memoria, de información externa, hace rato que ya se nos impuso a nosotros, y nosotros lo que hacemos es simplemente seguirle la corriente.
Ahora quizás ya se entiende porque digo que esta reacción externa puede extenderse al infinito, como un abismo. Porque sobre esto que dije en estos tres últimos párrafos podemos tomar de nuevo una de esas dos reacciones y, si elegimos la externa, podemos continuar haciéndonos este autoengaño al infinito, siempre creyéndonos más y olvidándonos de lo que significa ser mejores. Si sigo creyendo que con solo estar advertido por una formula de la inteligencia no voy a especular perdiéndome de nuevo, sigo preso de la actitud de “yo soy mas” porque “ya se” de esto, y, al creer ya saber de esto podemos caer otra vez y así seguir para siempre. No es una cuestión de “soy mas” (que antes, que el, que todos) sino de soy mejor porque me siento mejor y eso depende de mi y no de cómo vea-vean desde afuera, no es una cuestión de cantidad cosas para verme mejor sino es poder dar un salto de calidad hacía mi.
Por eso el ser mejor, el sentirnos mejor, no depende de una formula externa y la reacción interna frente a lo que aprendemos da cuenta de una realidad mucho más potente que la material que conocemos. Porque la verdadera existencia nace de nuevo y constantemente desde el interior, de adentro, lo de adentro es lo único que se sabe en contacto con algo, un Espíritu mejor de lo que uno es, y que nos puede renovar constantemente.
Si se esta algo de acuerdo con el estimulo inteligente -es decir: se le presta atención- entonces surgen dos reacciones como respuesta a este, se pueden elegir dos posturas formativas. La formación estructural donde se mueve toda inteligencia, la memoria, genera dos posibles respuestas ante el estimulo inteligente, una reacción consciente con dos caras posibles, podemos elegir y hacer real una postura de dos posibles; en palabras sintéticas la respuesta consiste en una decisión o elección interior, siempre interior, libre, que nos conduce a mas libertad o a la no-libertad.
La reacción que conduce a mas libertad, la mas profunda y la que reconoce implícitamente que existe algo mas allá de lo material y algo mas fuerte que lo material (tanto mas fuerte que hasta lo termina determinando), consiste en profundizar dentro nuestro a partir del entendimiento del estimulo y, a partir de dicha profundización, ser mas conscientes de nuestras posibilidades y limitaciones y actuar consecuentemente con ello, es decir, ser mas humildes.
Pero existe otra reacción. Es una reacción más externa, estéta, “cáscara”, la cual a su vez puede generar una cadena de “cascaras”, cascadas al infinito, como un abismo. Esta reacción silenciosa pero siempre presente como posibilidad debido a la estructura de nuestra memoria no consciente (¿inconsciente?) consiste en que después de la reacción autentica de descubrimiento y recogimiento interior, en lugar de seguir profundizando en este sentimiento donde verdaderamente estamos y “somos” nosotros, reencontrandonos con nuestros limites espirituales, en lugar de hacer esto al revés nos alejamos, nos miramos desde lejos como desde un espejo (como narciso), especulamos, comenzamos a auto-contemplarnos no como ser vivo sino como una cosa a la que hay que adornar, nos cosificamos controlandonos sin limitaciones a nosotros mismos pero, así también, nos dejamos sin posibilidades de otra manera de vernos, de otro punto de vista sobre nosotros.
En esta reacción en lugar de aprender como ser mejores para sentirnos mejor nos olvidamos de esto porque sentimos que esto nos compromete, y enseguida preferimos vernos de lejos, bajo control, des-comprometidamente, como si ya fuéramos así, según una sola mirada, según lo que el sistema dice es lo que somos, desde afuera. Eso si: como tenemos esta aparente sensación de control, nos suponemos sin limites, y para aumentar esta sensación nos sentimos obligados –y así perdemos la libertad- a tener que aprender para “ser” mas, para "ser mas” inteligentes o vivos, mas actualizados, mas informados porque así podemos, decimos, actuamos y/o nos imponemos; pero lo malo es que nosotros no somos los que hacemos eso porque "el sistema" de la memoria, de información externa, hace rato que ya se nos impuso a nosotros, y nosotros lo que hacemos es simplemente seguirle la corriente.
Ahora quizás ya se entiende porque digo que esta reacción externa puede extenderse al infinito, como un abismo. Porque sobre esto que dije en estos tres últimos párrafos podemos tomar de nuevo una de esas dos reacciones y, si elegimos la externa, podemos continuar haciéndonos este autoengaño al infinito, siempre creyéndonos más y olvidándonos de lo que significa ser mejores. Si sigo creyendo que con solo estar advertido por una formula de la inteligencia no voy a especular perdiéndome de nuevo, sigo preso de la actitud de “yo soy mas” porque “ya se” de esto, y, al creer ya saber de esto podemos caer otra vez y así seguir para siempre. No es una cuestión de “soy mas” (que antes, que el, que todos) sino de soy mejor porque me siento mejor y eso depende de mi y no de cómo vea-vean desde afuera, no es una cuestión de cantidad cosas para verme mejor sino es poder dar un salto de calidad hacía mi.
Por eso el ser mejor, el sentirnos mejor, no depende de una formula externa y la reacción interna frente a lo que aprendemos da cuenta de una realidad mucho más potente que la material que conocemos. Porque la verdadera existencia nace de nuevo y constantemente desde el interior, de adentro, lo de adentro es lo único que se sabe en contacto con algo, un Espíritu mejor de lo que uno es, y que nos puede renovar constantemente.
viernes, 22 de octubre de 2010
El efecto de la arrogancia en el lenguaje: Nietzsche como destino histórico.
Hay un problema en el lenguaje que usamos los hombres y es que no existe una correspondencia directa entre las palabras y las cosas. Este problema es la razón por la cual es posible la mentira, el engaño. El hombre puede decir cosas que no son. El hombre no tiene el poder directo en la palabra, no ordena la creación desde la palabra, en la mayoría de los casos su palabra se encuentra desconectada de la creación, pero esta falta de conexión no impide que pueda usar la palabra para entenderse entre si mismos. Usa otros lenguajes para “entender” la creación, como el matemático y el científico, pero este no es un lenguaje propiamente dicho pues no se habla con el objeto analizado, es el único lenguaje que no representa sonidos, por eso no se puede mezclar con el movimiento, con la vida, y por eso no se puede compartir. El conocimiento científico para conocer necesita analizar, dividir, aislar, disecar su objeto de estudio, "matarlo" por decirlo de una manera mas llana.
Esta capacidad delimitada del lenguaje le sirve al hombre para comunicarse con otros hombres pero esta delimitacion le hace comunicarse de varias maneras divididas, atravesado por distintas maneras de poder, positivos o negativos.
El problema del lenguaje para el hombre se genera cuando, a raíz de experiencias consideradas poco buenas para nosotros, lo usamos para escondernos de la realidad, cuando lo usamos para negar la realidad.
El libro el señor de los anillos usa una metáfora impresionante. Dice como todos fueron engañados, se les dio un anillo a todos pero otro anillo fue forjado “en secreto” el anillo de sauron que es el que controla a todos. Lo que significa para mi es que a cada raza se le dio una cultura, una manera especial de ver, encarar y controlar la realidad. Pero el conocimiento o manera que controlar todas las demás culturas es una que no se conoce pues no se habla, es el anillo único sin piedra, sin adornos que le pertenece a un espíritu destruido hacia mucho pero que nuevamente esta retomando el poder en forma escondida. El anillo de sauron corresponde a los inicios de la cultura, al control por el control mismo, a la abstracción pura vacía de sentimientos, al único lenguaje que no se puede hablar, que es auténticamente cerrado.
Es impresionante lo bien que describen las sensaciones los personajes que portan el anillo. Por ejemplo cuando frodo le dice a sam que ya no recuerda los olores de su comarca, ni los gustos, ni los sonidos ni nada? esa frase representa la sensación del abismo del lenguaje muchas veces nos esconde de nosotros mismos. La invisibilidad que otorgaba al portador… los miedos propios hacen que usemos el lenguaje para justificarnos y las justificaciones no explicitadas a los demas nos vuelven invisibles a los Otros, y el circulo termina de cerrarse cuando nos volvemos invisibles para nosotros mismos.
Cuando uno empieza a dejar de sentir, a privilegiar sus pensamientos sobre sus sentimientos, queda atrapado en la circularidad del discurso dialéctico del “conocimiento de lo que me conviene” o “anillo”, de a poco empiezan a cerrarse los recuerdos de todo, porque cada vez más te vas alejando de lo que sos en verdad, de tu sentimientos mas personales quedan en segundo lugar y lo mas importante empieza a ser ese conocimiento, idea, o “tesoro” nuevo. Entonces hay que justificar ese conocimiento cada vez más hasta que todo queda arrastrado por esa necesidad de justificar, de control, de seguridad, y el abismo a medida que pasa el tiempo se va haciendo más grande y mas vacío. Lo único que puede romper todo eso es la fe.
En la Biblia a la primer persona que esto le sucede es a Cain.
La arrogancia de la bestia, su fuerza de poder material sumerge en un silencio espiritual que produce un daño muy grande a las personas. Es el silencio de Caín, es ese no poder escuchar, no poder comprender la voz de Dios. Tiene que ver con el lenguaje, con no comprender más el sentido original del lenguaje.
Caín tenía mucha vergüenza, muy humillado se sentía, tanto, que bajaba la cabeza y ni a Dios quería escuchar. Rechazaba la vergüenza que sentía, no entendía que ella le indicaba algo y en lugar de intentar cambiar, como Dios le pedía, prefirió eliminar lo que el interpretaba como motivo de su vergüenza: su hermano Abel.
La vergüenza es una de las cosas mas humanas que existe y es lo que Jesús decidió soportar al enfrentar su pasión y así salvarnos. Acepto eso El para enseñarnos que nosotros, para salvarnos, debemos hacer lo mismo.
Hay una frase que leí en un libro de C. S. Lewis, muy buena la frase, la transcribo:
“al tratar de extirpar la vergüenza hemos demolido uno de los baluartes del espíritu humano, regocijándonos insensatamente en nuestra hazaña como los troyanos se regocijaban insensatamente de haber introducido de sus murallas el famoso caballo. No se nada que se pueda hacer en cuanto a esto, excepto reedificar lo antes posible. Es obra de insensatos eliminar la hipocresía mediante el procedimiento de eliminar la tentación a la hipocresía: la “franqueza” de la gente hundida mas allá de la vergüenza es una franqueza muy barata”
Eso que Lewis señala tan bien, ese intentar extirpar la vergüenza, es lo que intenta hacer Caín, y es en lo que caen los hombres que utilizan el lenguaje- código del “sistema social” de hoy. Adán cuando sintió vergüenza se oculto de Dios. Pero no fue por la vergüenza por lo que quedo excluido del paraíso. Dios conoce que Adán probo lo que no tenia que probar porque Adán pensó que podía ocultar algo a Dios, que se podía "esconder" de Dios. Caín directamente tanta vergüenza sentía, tan humillado en sus creencia se sentía, que en lugar de reconocer su vergüenza “levantar la cabeza” como Dios le pide (génesis 4, 6-7), en el corazón de Caín el odio le gano al amor, desconoció a su hermano, lo mato y le contesto a Dios."Acaso yo soy el guardián de mi hermano"... Lo que no entendía Caín era que en la palabra "hermano" va algo mucho más grande que ser un simple "guardián". Dios, entonces, comprendió automáticamente que Caín no podía comprender no solo la palabra de Dios. Ahora también, en el lenguaje de Caín, el significado del segundo nombre mas importante después de Dios, "hermano", el sentimiento que evoca "hermano", ya no existía para el. No lo comprendía mas a su hermano, la tierra, el mundo se lo había tragado para Caín.
En verdad el mundo y su vanidad se habían tragado a Caín. Se confundió tanto que confundió a la única persona que lo podía reconocer como semejante, su hermano, con el mundo. (Los hijos de Jacob, desterrados a Egipto, la falta a su hermano José)
Y así Caín se confundió, se perdió dentro del mundo para Dios, Caín pierde parte de su identidad.
O como Dios le dice:
“ por eso maldito seas lejos del suelo que abrió sus fauces para recibir la sangre de tu hermano derramada por ti. Cuando lo cultives no te dará mas su fruto, y andarás por la tierra errante y vagabundo” (génesis 4, 11-12)
Hoy la “estructura” en que funciona la sociedad favorece a que pensamos así como Caín, el funcionamiento en las ciudades, “la gran babilonia”, “nos alejan de la tierra del señor”. Es una sociedad cainita la de hoy. La creacion ya no nos es mas fertil, perdimos el contacto con ella.
Al “hermano” no lo matamos, directamente no existe, la indiferencia es algo tan común que ya no nos damos ni cuenta que es algo antinatural, es mas, las personas que no son indiferentes empiezan a parecer “antinaturales”. “ya van a caer” se dicen los “vivos”, lo dicen para justificar sus miserias, y los tratan injustamente diciéndose que lo hacen para ayudarlos a “que vean la realidad”. En verdad les pasa que les molesta su manera de ser, les recuerda que ellos también podrían ser así, solo tendrían que animarse a confiar un poco mas y renunciar a su soberbia que todo lo tiene que controlar.
Nuestro hermano no nos importa, “que cada uno se haga cargo de si mismo” si, pero también necesito a mi hermano y como tengo que aparentar ser autosuficiente, necesito también que no se den cuenta que lo necesito, entonces tengo necesidad de aprender a “utilizarlo” sin que se de cuenta, eso si, “simpáticamente”.
Esa necesidad de aparentar autosuficiencia, “no necesitar”, hace que empecemos a “utilizar” el lenguaje con las personas, a manejarlas solo como medios, sin darnos cuenta, de que por esto, de a poco caemos en “el único fin soy yo”.
Si yo me transformo en el único “fin”, el lenguaje que originariamente sirve para comunicar experiencias, para unirnos mas a través de el, empieza a ser visto solo como una “herramienta útil” para conseguir algo, algo “solo para mí”. Y el hermano, visto a través de esta forma de lenguaje no se diferencia de este, se cosifica y pasa a convertirse en lo mismo. Ver a nuestro prójimo así, a través de esta clase de lenguaje, como una herramienta, hace que ya no podamos verlo, no vemos más sus particularidades, no distinguimos mas como en verdad es.
La presión que genera esa manera de utilizar el lenguaje hace que solo podamos ver lo “útil” de el. De esta manera morimos a lo que cada uno significa pues ya no podemos escuchar sentimientos, ni escuchar nuestros sentimientos. “Por tus palabras serás juzgado” dice Jesús en el evangelio. Creo que se refiere a esto.
Lo esencial del lenguaje ya no es compartir un sentimiento, compartir una experiencia, compartir “mi verdad”. El testimonio se acabo.
Esta manera de aparentar a través del vocabulario desgasto al lenguaje de una manera en la que hoy se hace muy difícil poder volver a confiar en la palabra.
En el lugar donde más claro se ve esto que digo es en los pueblos, en las ciudades. En las ciudades todos son indiferentes por acostumbrarse a esa presión de competencia que se expresa mediante la palabra. Por esa competencia la palabra se desgasta, al desgastarse la palabra se desgasta también la confianza, y cuando los hombres pierden la confianza, su misma identidad se deja ser “amasada” por el “parecer colectivo”, se termina “vendiendo”. Esta competencia debilita a las personas, las vuelve esclavos de todos códigos superficiales, de todo lo que “parece”. Y así, como Caín, los hombres solos nos vamos mutilando nuestros verdaderos sentimientos, vamos perdiendo nuestra identidad.
Cuando no hay más sentimientos verdaderos nadie sabe lo que siente, entonces nadie se puede jugar por lo que siente, y eso provoca que no nos quede otra que elegir “disfraz”, quedamos subordinados a solo hacer divertida y linda la elección del disfraz que vamos a usar por el resto de nuestra vida. La vida se hace un disfraz donde en verdad lo único que verdaderamente rige al hombre son “las leyes del mercado”. Jesús ya nos había advertido: “ningún servidor puede servir a dos señores… no se puede servir a Dios y al dinero…”(LUCAS 16, 13)
El ejemplo de lo que les paso a los griegos es ideal para representar esto. En la época de Sócrates y Platón, surgió un problema en su sociedad ateniense. Había surgido un grupo de personas, los sofistas, que envilecían el orden establecido a partir de las ventajas que poseía el sistema democrático de Atenas. Estos sofistas estaban subvencionados por la nueva clase portuaria que representaba una nueva fuerza político-económica frente a la vieja aristocracia ateniense.
Gracias a la democracia, para defender sus causas en el ágora (plaza publica) tan solo utilizaban discursos con los cuales vencían sin problemas, ya que ellos se habían especializado y entrenado en el lenguaje. Los sofistas fueron los primeros en descubrir la causa del “embrujo” de la palabra. El lenguaje despojado de una base en la fe, es relativo, tiene dos caras, se vuelve falso, aparente, y la verdad pasa a depender de la forma y elocuencia del discurso. Vieron que se podía vencer desde cualquier posición, no hacia falta que sea verdad lo que decían, lo que importaba era que “aparentara” ser verdadera así la gente daba el si a su posición.
Por esta ventaja que habían descubierto en el lenguaje, los sofistas eran muy temidos y respetados, eran los “capos” de la época, y así fueron contagiando a todos los demás ciudadanos hasta que la vieja tradición política de Atenas(que no tranzaba con estos personajes), su fuerza y personalidad basada en años de historia, fue puesta en cuestión. De esta manera la fuerza política ateniense perdió en medio siglo nomás, su independencia, la democracia, y encima quedaron bajo el yugo de un pueblo ajeno. Este privilegiar el dinero por sobre la base de su cultura, sus dioses y héroes (las familias aristocráticas descendían de estos), hizo que en menos de 50 años decayeran en tal forma que perdieran su independencia. Sócrates y luego Platón trataron de conciliar los dos bandos, el de los aristócratas con el de los portuarios. Enseñaban a discernir, abiertamente, mediante el dialogo, y a la vez sin caer en la relajación del relativismo sofista, porque por un lado tenían a la aristocracia con sus principios cerrados y por el otro a los sofistas con su relativismo vació, predispuesto solo a los capitalistas que no respetaba ninguna verdad o tradición. Ellos con sus doctrinas trataron de conciliar esas dos posiciones.
En su época no tuvieron mucho éxito, pero hoy esos son los dos nombres mas conocidos de todos aquellos personajes.
Volviendo a lo que iba, por este comportamiento simulador socialmente establecido producto del desgaste de la confianza en la palabra, se destroza la personalidad del individuo hasta quebrarlo o dejarlo muy empequeñecido, y la persona se convierte entonces en un simple esclavo, servidor de lo que la convención le indica. Y digo esclavo porque esa persona, a no ser que tenga fe de nuevo, no puede “ser” nada, perdió su originalidad, la esencia de ser hombre, su personalidad se esfumo dentro del “parecer” colectivo.
Puede ser un medico, barrendero, presidente, o peluquero, lo mismo da, la persona ya “no es”, pierde su verdadera capacidad de decisión. La persona se trasforma en una simple herramienta utilizada por la convención, no puede decidir mas, decide lo que parece “conveniente”, lo que aparenta ser “negocio”.
El valor de la persona deja de ser dado por la dignidad en si de ser hombre, la dignidad que Jesús nos dio y la dignidad pasa a ser designada por la convención según el lugar que ocupemos en ella. Una vez que la persona ya no es útil a la convención, es desechada por esta. (el ejemplo mas claro de este desechar por “inutilidad”, esta en los asilos de ancianos )
El efecto catastrófico de este proceso despersonalizador producto de una construcción social basada en reglas de simulación de “algo conveniente” o de “ideales colectivos-prácticos”, se vio muy bien en los países “fascistas” y “comunistas”.
“Fascistas” viene del latín fas, que significa expresión de la voluntad divina o de lo que es licito, de lo que es justo. De creerse lo que es justo, lo que es bueno…
El discurso fascista se basaba fundamentalmente en un cambio en los adornos diplomáticos de la alta burguesía, a la expresión de una sinceridad popular basada en el resentimiento de la clase baja. Por esta causa en la Alemania nazi fascista todo conjugaba en una armonía de “decir y hacer” y se enorgullecían por esto. Hitler y sus brillantes discursos que movilizaban a las masas y les daban una fuerza capaz de armar una guerra contra todo el mundo (Alemania se reconstruyo después de la primera guerra mundial en 20 años y casi vencen después del destrozo que habían sufrido en la primera guerra mundial).
La unión tras un único discurso en una ideología basada en la fuerza y el dominio, supuestamente libre de todo artificio superfluo, representaba el hartazgo y la confusión de siglos de “contranaturalaza”. Nietzsche cuatro décadas antes había descubierto la causa de esta contranaturalaza y todos los efectos negativos que esta había acarreado. Nietzsche habla de una moral cristiana decadente: habla de “las tonterías que cometieron los misericordiosos”, pero ¿a que se refería con todo esto? Nietzsche se quejaba que al exaltar y hacer modelos de los ideales cristianos; las personas ya no eran misericordiosas, humildes de corazón, algunas se obligaban a hacerlo, pero otras se copiaban de ese comportamiento, solo lo simulaban porque socialmente estaba bien visto y les convenía. Basta leer libros como “la ética protestante” de Max Weber para dar cuenta de esto.
Cuando Nietzsche vio que ese comportamiento simulador había generado una contranaturalaza, una corrupción y una falsedad en los discursos y la palabra, que la sociedad ya no podía salir por ella misma, Nietzsche entendió que nunca existió la posibilidad de un dialogo racional y al no tener una fuerte fe, desespero.
Todo su Zarathustra, no es más que una dialéctica que se va agudizando, en la que primero destruye los estereotipos culturales de su época, denuncia esa simulación, esa hipocresía. Luego denuncia todos sus propios prejuicios culturales, hasta sacarse el último, su “misericordia por el hombre superior” (yo no se si Nietzsche alguna vez se pudo sacar ese pensamiento “aristocrático”).
Esta capacidad delimitada del lenguaje le sirve al hombre para comunicarse con otros hombres pero esta delimitacion le hace comunicarse de varias maneras divididas, atravesado por distintas maneras de poder, positivos o negativos.
El problema del lenguaje para el hombre se genera cuando, a raíz de experiencias consideradas poco buenas para nosotros, lo usamos para escondernos de la realidad, cuando lo usamos para negar la realidad.
El libro el señor de los anillos usa una metáfora impresionante. Dice como todos fueron engañados, se les dio un anillo a todos pero otro anillo fue forjado “en secreto” el anillo de sauron que es el que controla a todos. Lo que significa para mi es que a cada raza se le dio una cultura, una manera especial de ver, encarar y controlar la realidad. Pero el conocimiento o manera que controlar todas las demás culturas es una que no se conoce pues no se habla, es el anillo único sin piedra, sin adornos que le pertenece a un espíritu destruido hacia mucho pero que nuevamente esta retomando el poder en forma escondida. El anillo de sauron corresponde a los inicios de la cultura, al control por el control mismo, a la abstracción pura vacía de sentimientos, al único lenguaje que no se puede hablar, que es auténticamente cerrado.
Es impresionante lo bien que describen las sensaciones los personajes que portan el anillo. Por ejemplo cuando frodo le dice a sam que ya no recuerda los olores de su comarca, ni los gustos, ni los sonidos ni nada? esa frase representa la sensación del abismo del lenguaje muchas veces nos esconde de nosotros mismos. La invisibilidad que otorgaba al portador… los miedos propios hacen que usemos el lenguaje para justificarnos y las justificaciones no explicitadas a los demas nos vuelven invisibles a los Otros, y el circulo termina de cerrarse cuando nos volvemos invisibles para nosotros mismos.
Cuando uno empieza a dejar de sentir, a privilegiar sus pensamientos sobre sus sentimientos, queda atrapado en la circularidad del discurso dialéctico del “conocimiento de lo que me conviene” o “anillo”, de a poco empiezan a cerrarse los recuerdos de todo, porque cada vez más te vas alejando de lo que sos en verdad, de tu sentimientos mas personales quedan en segundo lugar y lo mas importante empieza a ser ese conocimiento, idea, o “tesoro” nuevo. Entonces hay que justificar ese conocimiento cada vez más hasta que todo queda arrastrado por esa necesidad de justificar, de control, de seguridad, y el abismo a medida que pasa el tiempo se va haciendo más grande y mas vacío. Lo único que puede romper todo eso es la fe.
En la Biblia a la primer persona que esto le sucede es a Cain.
La arrogancia de la bestia, su fuerza de poder material sumerge en un silencio espiritual que produce un daño muy grande a las personas. Es el silencio de Caín, es ese no poder escuchar, no poder comprender la voz de Dios. Tiene que ver con el lenguaje, con no comprender más el sentido original del lenguaje.
Caín tenía mucha vergüenza, muy humillado se sentía, tanto, que bajaba la cabeza y ni a Dios quería escuchar. Rechazaba la vergüenza que sentía, no entendía que ella le indicaba algo y en lugar de intentar cambiar, como Dios le pedía, prefirió eliminar lo que el interpretaba como motivo de su vergüenza: su hermano Abel.
La vergüenza es una de las cosas mas humanas que existe y es lo que Jesús decidió soportar al enfrentar su pasión y así salvarnos. Acepto eso El para enseñarnos que nosotros, para salvarnos, debemos hacer lo mismo.
Hay una frase que leí en un libro de C. S. Lewis, muy buena la frase, la transcribo:
“al tratar de extirpar la vergüenza hemos demolido uno de los baluartes del espíritu humano, regocijándonos insensatamente en nuestra hazaña como los troyanos se regocijaban insensatamente de haber introducido de sus murallas el famoso caballo. No se nada que se pueda hacer en cuanto a esto, excepto reedificar lo antes posible. Es obra de insensatos eliminar la hipocresía mediante el procedimiento de eliminar la tentación a la hipocresía: la “franqueza” de la gente hundida mas allá de la vergüenza es una franqueza muy barata”
Eso que Lewis señala tan bien, ese intentar extirpar la vergüenza, es lo que intenta hacer Caín, y es en lo que caen los hombres que utilizan el lenguaje- código del “sistema social” de hoy. Adán cuando sintió vergüenza se oculto de Dios. Pero no fue por la vergüenza por lo que quedo excluido del paraíso. Dios conoce que Adán probo lo que no tenia que probar porque Adán pensó que podía ocultar algo a Dios, que se podía "esconder" de Dios. Caín directamente tanta vergüenza sentía, tan humillado en sus creencia se sentía, que en lugar de reconocer su vergüenza “levantar la cabeza” como Dios le pide (génesis 4, 6-7), en el corazón de Caín el odio le gano al amor, desconoció a su hermano, lo mato y le contesto a Dios."Acaso yo soy el guardián de mi hermano"... Lo que no entendía Caín era que en la palabra "hermano" va algo mucho más grande que ser un simple "guardián". Dios, entonces, comprendió automáticamente que Caín no podía comprender no solo la palabra de Dios. Ahora también, en el lenguaje de Caín, el significado del segundo nombre mas importante después de Dios, "hermano", el sentimiento que evoca "hermano", ya no existía para el. No lo comprendía mas a su hermano, la tierra, el mundo se lo había tragado para Caín.
En verdad el mundo y su vanidad se habían tragado a Caín. Se confundió tanto que confundió a la única persona que lo podía reconocer como semejante, su hermano, con el mundo. (Los hijos de Jacob, desterrados a Egipto, la falta a su hermano José)
Y así Caín se confundió, se perdió dentro del mundo para Dios, Caín pierde parte de su identidad.
O como Dios le dice:
“ por eso maldito seas lejos del suelo que abrió sus fauces para recibir la sangre de tu hermano derramada por ti. Cuando lo cultives no te dará mas su fruto, y andarás por la tierra errante y vagabundo” (génesis 4, 11-12)
Hoy la “estructura” en que funciona la sociedad favorece a que pensamos así como Caín, el funcionamiento en las ciudades, “la gran babilonia”, “nos alejan de la tierra del señor”. Es una sociedad cainita la de hoy. La creacion ya no nos es mas fertil, perdimos el contacto con ella.
Al “hermano” no lo matamos, directamente no existe, la indiferencia es algo tan común que ya no nos damos ni cuenta que es algo antinatural, es mas, las personas que no son indiferentes empiezan a parecer “antinaturales”. “ya van a caer” se dicen los “vivos”, lo dicen para justificar sus miserias, y los tratan injustamente diciéndose que lo hacen para ayudarlos a “que vean la realidad”. En verdad les pasa que les molesta su manera de ser, les recuerda que ellos también podrían ser así, solo tendrían que animarse a confiar un poco mas y renunciar a su soberbia que todo lo tiene que controlar.
Nuestro hermano no nos importa, “que cada uno se haga cargo de si mismo” si, pero también necesito a mi hermano y como tengo que aparentar ser autosuficiente, necesito también que no se den cuenta que lo necesito, entonces tengo necesidad de aprender a “utilizarlo” sin que se de cuenta, eso si, “simpáticamente”.
Esa necesidad de aparentar autosuficiencia, “no necesitar”, hace que empecemos a “utilizar” el lenguaje con las personas, a manejarlas solo como medios, sin darnos cuenta, de que por esto, de a poco caemos en “el único fin soy yo”.
Si yo me transformo en el único “fin”, el lenguaje que originariamente sirve para comunicar experiencias, para unirnos mas a través de el, empieza a ser visto solo como una “herramienta útil” para conseguir algo, algo “solo para mí”. Y el hermano, visto a través de esta forma de lenguaje no se diferencia de este, se cosifica y pasa a convertirse en lo mismo. Ver a nuestro prójimo así, a través de esta clase de lenguaje, como una herramienta, hace que ya no podamos verlo, no vemos más sus particularidades, no distinguimos mas como en verdad es.
La presión que genera esa manera de utilizar el lenguaje hace que solo podamos ver lo “útil” de el. De esta manera morimos a lo que cada uno significa pues ya no podemos escuchar sentimientos, ni escuchar nuestros sentimientos. “Por tus palabras serás juzgado” dice Jesús en el evangelio. Creo que se refiere a esto.
Lo esencial del lenguaje ya no es compartir un sentimiento, compartir una experiencia, compartir “mi verdad”. El testimonio se acabo.
Esta manera de aparentar a través del vocabulario desgasto al lenguaje de una manera en la que hoy se hace muy difícil poder volver a confiar en la palabra.
En el lugar donde más claro se ve esto que digo es en los pueblos, en las ciudades. En las ciudades todos son indiferentes por acostumbrarse a esa presión de competencia que se expresa mediante la palabra. Por esa competencia la palabra se desgasta, al desgastarse la palabra se desgasta también la confianza, y cuando los hombres pierden la confianza, su misma identidad se deja ser “amasada” por el “parecer colectivo”, se termina “vendiendo”. Esta competencia debilita a las personas, las vuelve esclavos de todos códigos superficiales, de todo lo que “parece”. Y así, como Caín, los hombres solos nos vamos mutilando nuestros verdaderos sentimientos, vamos perdiendo nuestra identidad.
Cuando no hay más sentimientos verdaderos nadie sabe lo que siente, entonces nadie se puede jugar por lo que siente, y eso provoca que no nos quede otra que elegir “disfraz”, quedamos subordinados a solo hacer divertida y linda la elección del disfraz que vamos a usar por el resto de nuestra vida. La vida se hace un disfraz donde en verdad lo único que verdaderamente rige al hombre son “las leyes del mercado”. Jesús ya nos había advertido: “ningún servidor puede servir a dos señores… no se puede servir a Dios y al dinero…”(LUCAS 16, 13)
El ejemplo de lo que les paso a los griegos es ideal para representar esto. En la época de Sócrates y Platón, surgió un problema en su sociedad ateniense. Había surgido un grupo de personas, los sofistas, que envilecían el orden establecido a partir de las ventajas que poseía el sistema democrático de Atenas. Estos sofistas estaban subvencionados por la nueva clase portuaria que representaba una nueva fuerza político-económica frente a la vieja aristocracia ateniense.
Gracias a la democracia, para defender sus causas en el ágora (plaza publica) tan solo utilizaban discursos con los cuales vencían sin problemas, ya que ellos se habían especializado y entrenado en el lenguaje. Los sofistas fueron los primeros en descubrir la causa del “embrujo” de la palabra. El lenguaje despojado de una base en la fe, es relativo, tiene dos caras, se vuelve falso, aparente, y la verdad pasa a depender de la forma y elocuencia del discurso. Vieron que se podía vencer desde cualquier posición, no hacia falta que sea verdad lo que decían, lo que importaba era que “aparentara” ser verdadera así la gente daba el si a su posición.
Por esta ventaja que habían descubierto en el lenguaje, los sofistas eran muy temidos y respetados, eran los “capos” de la época, y así fueron contagiando a todos los demás ciudadanos hasta que la vieja tradición política de Atenas(que no tranzaba con estos personajes), su fuerza y personalidad basada en años de historia, fue puesta en cuestión. De esta manera la fuerza política ateniense perdió en medio siglo nomás, su independencia, la democracia, y encima quedaron bajo el yugo de un pueblo ajeno. Este privilegiar el dinero por sobre la base de su cultura, sus dioses y héroes (las familias aristocráticas descendían de estos), hizo que en menos de 50 años decayeran en tal forma que perdieran su independencia. Sócrates y luego Platón trataron de conciliar los dos bandos, el de los aristócratas con el de los portuarios. Enseñaban a discernir, abiertamente, mediante el dialogo, y a la vez sin caer en la relajación del relativismo sofista, porque por un lado tenían a la aristocracia con sus principios cerrados y por el otro a los sofistas con su relativismo vació, predispuesto solo a los capitalistas que no respetaba ninguna verdad o tradición. Ellos con sus doctrinas trataron de conciliar esas dos posiciones.
En su época no tuvieron mucho éxito, pero hoy esos son los dos nombres mas conocidos de todos aquellos personajes.
Volviendo a lo que iba, por este comportamiento simulador socialmente establecido producto del desgaste de la confianza en la palabra, se destroza la personalidad del individuo hasta quebrarlo o dejarlo muy empequeñecido, y la persona se convierte entonces en un simple esclavo, servidor de lo que la convención le indica. Y digo esclavo porque esa persona, a no ser que tenga fe de nuevo, no puede “ser” nada, perdió su originalidad, la esencia de ser hombre, su personalidad se esfumo dentro del “parecer” colectivo.
Puede ser un medico, barrendero, presidente, o peluquero, lo mismo da, la persona ya “no es”, pierde su verdadera capacidad de decisión. La persona se trasforma en una simple herramienta utilizada por la convención, no puede decidir mas, decide lo que parece “conveniente”, lo que aparenta ser “negocio”.
El valor de la persona deja de ser dado por la dignidad en si de ser hombre, la dignidad que Jesús nos dio y la dignidad pasa a ser designada por la convención según el lugar que ocupemos en ella. Una vez que la persona ya no es útil a la convención, es desechada por esta. (el ejemplo mas claro de este desechar por “inutilidad”, esta en los asilos de ancianos )
El efecto catastrófico de este proceso despersonalizador producto de una construcción social basada en reglas de simulación de “algo conveniente” o de “ideales colectivos-prácticos”, se vio muy bien en los países “fascistas” y “comunistas”.
“Fascistas” viene del latín fas, que significa expresión de la voluntad divina o de lo que es licito, de lo que es justo. De creerse lo que es justo, lo que es bueno…
El discurso fascista se basaba fundamentalmente en un cambio en los adornos diplomáticos de la alta burguesía, a la expresión de una sinceridad popular basada en el resentimiento de la clase baja. Por esta causa en la Alemania nazi fascista todo conjugaba en una armonía de “decir y hacer” y se enorgullecían por esto. Hitler y sus brillantes discursos que movilizaban a las masas y les daban una fuerza capaz de armar una guerra contra todo el mundo (Alemania se reconstruyo después de la primera guerra mundial en 20 años y casi vencen después del destrozo que habían sufrido en la primera guerra mundial).
La unión tras un único discurso en una ideología basada en la fuerza y el dominio, supuestamente libre de todo artificio superfluo, representaba el hartazgo y la confusión de siglos de “contranaturalaza”. Nietzsche cuatro décadas antes había descubierto la causa de esta contranaturalaza y todos los efectos negativos que esta había acarreado. Nietzsche habla de una moral cristiana decadente: habla de “las tonterías que cometieron los misericordiosos”, pero ¿a que se refería con todo esto? Nietzsche se quejaba que al exaltar y hacer modelos de los ideales cristianos; las personas ya no eran misericordiosas, humildes de corazón, algunas se obligaban a hacerlo, pero otras se copiaban de ese comportamiento, solo lo simulaban porque socialmente estaba bien visto y les convenía. Basta leer libros como “la ética protestante” de Max Weber para dar cuenta de esto.
Cuando Nietzsche vio que ese comportamiento simulador había generado una contranaturalaza, una corrupción y una falsedad en los discursos y la palabra, que la sociedad ya no podía salir por ella misma, Nietzsche entendió que nunca existió la posibilidad de un dialogo racional y al no tener una fuerte fe, desespero.
Todo su Zarathustra, no es más que una dialéctica que se va agudizando, en la que primero destruye los estereotipos culturales de su época, denuncia esa simulación, esa hipocresía. Luego denuncia todos sus propios prejuicios culturales, hasta sacarse el último, su “misericordia por el hombre superior” (yo no se si Nietzsche alguna vez se pudo sacar ese pensamiento “aristocrático”).
Sobre la arrogancia y la humildad
(al principio voy a escribir algo sobre el peligro de la arrogancia y despues pongo como la traccion hacia la arrogancia es casi siempre inherente al desarrollo de la inteligencia. Su relacion con el lenguaje, lo voy a escribir mejor en otro post bien proximo porque este ya se me hizo muy largo.)
Las advertencias mas claras sobre el peligro de la arrogancia están en el evangelio de Lucas, por el capitulo 16.
miércoles, 6 de octubre de 2010
Creer en Dios 2
COMENTARIO AL POST DE ALEJANDRO ROZITCHNER DE SU BLOG “100 VOLANDO” TITULADO “CREER EN DIOS”, DE NOVIEMBRE DEL 2009
...“A quienes somos ateos los creyentes nos dicen: "bueno, pero en algo debés creer, en la naturaleza, en el hombre, en vos". La respuesta es: no creo, no tengo la estructura de sentido de la fe. Existo, quiero, vivo, siento la vida, mi vida tiene sentido, pero no interviene la "fe". El creyente supone que la estructura de la fe es universal, y ahí es donde más se equivoca.”...
Creo que este párrafo (que recorte de tu post) contiene un error muy común hoy día. El hombre “CREE” hasta para ir al baño. Si el hombre no creyera no podría siquiera moverse. En el fondo, y bien en el fondo, el hombre mientras es hombre nunca puede librarse de la estructura de la creencia porque, exactamente, ella es la que lo hace libre. El problema es que el hombre tiende a formar dentro y fuera de si estructuras mentales del saber -que generalmente se denominan sistema- que lo hacen sentir seguro pensando que “sabe” cuando en realidad no sabe sino que simplemente “cree saber”.
Voy a dar un ejemplo: voy a retiro y necesito tomar el colectivo 61 y para ello me encamino hacia la esquina de pacheco de melo y pueyrredon porque “SE” que por ahí va a pasar el 61 que me va a llevar al centro. Hago la distinción: Yo no “SE”, yo “CREO” que el 61 me va a llevar a retiro. Primero llego a la parada y me entero que el 61 hoy esta de paro. Segunda posibilidad: libertador esta cortada así que el 61 no me lleva a retiro. Tercera: al subir al colectivo este se rompe y llego caminado desde la facultad de derecho, etc. Conclusión yo no se si el 61 me va a llevar a retiro, creo que si lo va a hacer, y confió, “creo” en el sistema, pero “saber” a ciencia cierta “no lo se”.
En una pregunta en formspring lei que te preguntaron sobre el sistema y vos contestaste que el sistema es la sociedad. Yo creo que es más o menos así. Al sistema, los hombres, lo generan tratando de ocultar o mitigar los “no-saberes” incómodos para la conciencia del hombre. Los hombres generan un disfraz y luego buscan ocultarse con el como con miedo de darse cuenta quienes son, de lo responsables que son y para luego poder a ese manto echarles las culpas de lo que les pasa y llamarlo “sistema”. (la desnudez de Eva intentando ser tapada y Caín ¿acaso yo soy el guardián de mi hermano? Genesis 4, 9)
Otro ejemplo: yo voy a la facultad a aprender, no?
Pero antes de dar este paso todos hacemos una elección consciente o inconsciente que consiste en CREER que lo que me van a enseñar es valido, vale la pena aprenderlo. ¿Como? Claro: lo que yo voy a aprender, lo que me van a enseñar para después yo “saber”, yo tengo primero que CREER que eso va a ser valido para mi, tengo que CREER que va a servir verdaderamente en la realidad, tengo que CREER que me va ayudar para desenvolver mi vida, tengo que CREER que lo que voy ahí a aprender va a ser algo útil en mi vida. En la realidad nosotros no nos planteamos todas estas posibilidades y todas estas cosas las CREEMOS implícitamente, inconscientemente y cuando aceptamos estudiar esta o aquella otra cosa, simplemente aceptamos que estudiar “esta bien” y confiamos, “CREEMOS”, en el sistema, dejamos que el mismo sistema -y nuestra inconsciente adaptación a el- adopte la decisión de si estudiar y que estudiar, de si esta bien o esta mal para nosotros. Por eso, CREO que si no nos animamos a CREER libremente conscientemente, el sistema entonces, de a poco, va tomando control sobre todo en nuestra vida y no nos va dando otra opción mas que la de adaptarnos a el. Saludos Alejandro y perdón por el largo.
...“A quienes somos ateos los creyentes nos dicen: "bueno, pero en algo debés creer, en la naturaleza, en el hombre, en vos". La respuesta es: no creo, no tengo la estructura de sentido de la fe. Existo, quiero, vivo, siento la vida, mi vida tiene sentido, pero no interviene la "fe". El creyente supone que la estructura de la fe es universal, y ahí es donde más se equivoca.”...
Creo que este párrafo (que recorte de tu post) contiene un error muy común hoy día. El hombre “CREE” hasta para ir al baño. Si el hombre no creyera no podría siquiera moverse. En el fondo, y bien en el fondo, el hombre mientras es hombre nunca puede librarse de la estructura de la creencia porque, exactamente, ella es la que lo hace libre. El problema es que el hombre tiende a formar dentro y fuera de si estructuras mentales del saber -que generalmente se denominan sistema- que lo hacen sentir seguro pensando que “sabe” cuando en realidad no sabe sino que simplemente “cree saber”.
Voy a dar un ejemplo: voy a retiro y necesito tomar el colectivo 61 y para ello me encamino hacia la esquina de pacheco de melo y pueyrredon porque “SE” que por ahí va a pasar el 61 que me va a llevar al centro. Hago la distinción: Yo no “SE”, yo “CREO” que el 61 me va a llevar a retiro. Primero llego a la parada y me entero que el 61 hoy esta de paro. Segunda posibilidad: libertador esta cortada así que el 61 no me lleva a retiro. Tercera: al subir al colectivo este se rompe y llego caminado desde la facultad de derecho, etc. Conclusión yo no se si el 61 me va a llevar a retiro, creo que si lo va a hacer, y confió, “creo” en el sistema, pero “saber” a ciencia cierta “no lo se”.
En una pregunta en formspring lei que te preguntaron sobre el sistema y vos contestaste que el sistema es la sociedad. Yo creo que es más o menos así. Al sistema, los hombres, lo generan tratando de ocultar o mitigar los “no-saberes” incómodos para la conciencia del hombre. Los hombres generan un disfraz y luego buscan ocultarse con el como con miedo de darse cuenta quienes son, de lo responsables que son y para luego poder a ese manto echarles las culpas de lo que les pasa y llamarlo “sistema”. (la desnudez de Eva intentando ser tapada y Caín ¿acaso yo soy el guardián de mi hermano? Genesis 4, 9)
Otro ejemplo: yo voy a la facultad a aprender, no?
Pero antes de dar este paso todos hacemos una elección consciente o inconsciente que consiste en CREER que lo que me van a enseñar es valido, vale la pena aprenderlo. ¿Como? Claro: lo que yo voy a aprender, lo que me van a enseñar para después yo “saber”, yo tengo primero que CREER que eso va a ser valido para mi, tengo que CREER que va a servir verdaderamente en la realidad, tengo que CREER que me va ayudar para desenvolver mi vida, tengo que CREER que lo que voy ahí a aprender va a ser algo útil en mi vida. En la realidad nosotros no nos planteamos todas estas posibilidades y todas estas cosas las CREEMOS implícitamente, inconscientemente y cuando aceptamos estudiar esta o aquella otra cosa, simplemente aceptamos que estudiar “esta bien” y confiamos, “CREEMOS”, en el sistema, dejamos que el mismo sistema -y nuestra inconsciente adaptación a el- adopte la decisión de si estudiar y que estudiar, de si esta bien o esta mal para nosotros. Por eso, CREO que si no nos animamos a CREER libremente conscientemente, el sistema entonces, de a poco, va tomando control sobre todo en nuestra vida y no nos va dando otra opción mas que la de adaptarnos a el. Saludos Alejandro y perdón por el largo.
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