Un ejemplo desde Aristoteles, creo: si todos escucháramos desde que nacemos un sonido de la realidad, y lo diéramos por supuesto en un modelo, indistinguible de las demás percepciones, al estilo “la marea” de Leibniz: como hacemos para re-conocerlo, distinguirlo, y exponerlo? eso sería lo “nuevo”, que en verdad es viejo, pero no es distinguible por la comunidad, la cuestión es que aunque indistinguible la constituye a la comunidad, por eso creo es difícil de introducir lo nuevo de la realidad, porque tiende a re-acomodar el status quo del consenso de las percepciones de la comunidad. Me pregunto: ¿es quizás por un efecto de reacción de esta constante negación de lo nuevo-viejo que en la comunidad aparecen estas nociones de simulación o inteligencia artificial absoluta como algo posible, despreciando lo real, la realidad y lo humano?
Para forjar de nuevo un Pensamiento. Anotaciones sobre la palabra, el tiempo y el espacio.
miércoles, 30 de junio de 2021
miércoles, 23 de junio de 2021
Una posible razón por lo que las personas creen que la inteligencia artificial es posible.
(Una pregunta por email)
Una pregunta importante acerca de la relación con la tecnología es si la interacción con la infoesfera no está generando un aplanamiento de la intencionalidad colectiva. Me explico mejor: desde la aparición de plataformas como messenger, luego whatsapp y la cantidad de redes sociales etc, nos fuimos "entrenando" en la captación de sentidos, es decir: si hacemos memoria al principio nuestros mensajes de messenger, por ejemplo, muchas veces conducían al equívoco, y nos teníamos que cuidar más en la manera de expresarnos. Luego esta forma en la expresión, este "entrenamiento" fue cada vez más automatizado en el uso cotidiano que hacemos de las plataformas, por lo que los equívocos son cada vez menos frecuentes. Esto sumado a la aparición de actores en estas plataformas que acaparan la atención por su más sofisticado entrenamiento digital -sobre todo en sus "tiempos"- en la tarea de difundir información como son los influencers, las fake news etc, podrían estar performateando nuestra sensibilidad, o perceptibilidad de la información, generando un efecto "real". A lo que voy es que quizás este "entrenamiento" en el mundo real de la infoesfera está teniendo un efecto de degradación en la manera que pensamos, y quizás por este mismo "entrenamiento" es que muchas personas suponen que la inteligencia artificial es posible, o directamente la cuestión les parece irrelevante.
El darle entidad a la inteligencia artificial, que pueda de verdad existir tal cosa, genera dos efectos muy malos.
Explico:
Del periodo esquizo paranoide del bebé, con el objeto siempre presente la dualidad es bueno/malo y se sale por un reconocimiento de la ausencia y se entra en la etapa maniaco depresiva donde la dualidad se transforma de bueno/malo a presente/ausente. Esta nueva etapa da la posibilidad de elección y esa elección posibilita la “identificación” que es necesaria para que se consolide el narcisismo. Lo que ocurre con el bombardeo de imágenes o sonidos digitales o analógicos pero sin palabras es o que esa elección de la identificación se haga más férrea generando una hipertrofia del narcisismo, aumentando la alienación o que se sospeche de la fatuidad de ese bombardeo, lo que hace que el “sujeto” no se identifique, no se “sujete”, corriendo el riesgo de regresionar a la etapa esquizo paranoide, rompiendo la socialización, generando grietas (ver trabajo de psicología social https://elvientosopladondequiere.blogspot.com/2019/08/trabajo-para-materia-psicologia-social.html?m=1 ) O sea cualquiera de las dos opciones genera un efecto cada vez más anonadante, por eso se le da “poder” o lugar a que se piense que esa inteligencia artificial puede existir, es como que ante la alienación es sujeto para no reconocer que está alienado dice: existe la inteligencia artificial ergo rindamosle culto “la marca de la bestia”. O ante el encierro que ejerce la paranoia se escinde de lo social. Lo que asusta es que eso social empieza a flotar lejos de la creación y el humano pierda la capacidad creativa, creyendo de verdad que existe la inteligencia artificial y se rinda ante ella contagiado por el mismo virus narcisista que generó. Todo se volvería una especie de comercio solipsista de espaldas a la creación. “No adorarás las obras de tus manos”
viernes, 21 de mayo de 2021
jueves, 29 de abril de 2021
lunes, 26 de abril de 2021
domingo, 25 de abril de 2021
martes, 20 de abril de 2021
Sobre el lenguaje analógico y digital, unas aproximaciones a través de Nietzsche y Cobra Kai
Sobre el lenguaje analógico y digital, unas aproximaciones
En su teoría de la comunicación humana, Paul Watzlawick distingue entre dos tipos de lenguaje, el analógico y el digital. Sirviéndonos de sus análisis y tratando de ir un poco más allá de estos conceptos, y también con algunos ejemplos, vamos a hacer una aproximaciones al asunto para intentar mostrar con una mirada filosófica las implicancias que tienen estos dos tipos de lenguaje.
Primero, un ejemplo. Vamos manejando por la ruta y alguien hace dedo. Supongamos que desconocemos la señal, pero igual, por analogía, por el dedo que indica el camino, entendemos que la intención es ir hacia el mismo lado, por lo que esa persona nos está pidiendo que lo llevemos. Así que frenamos y lo llevamos. El lenguaje analógico y nuestra síntesis en la interpretación tuvieron éxito. Pero si no hacemos este esfuerzo sintético de interpretación y, en vez de eso, nos ponemos a analizar el fenómeno de “alguien haciendo gestos al costado de ruta”, podemos inferir muchas otras cosas. Podría ser que alguien saluda de manera extraña, o tal vez nos está advirtiendo de algo. Hay muchas variables, aunque ese mismo ínterin interpretativo no nos da tiempo, así que pasamos de largo sin saber qué era lo que realmente significaba la seña. En ese caso, el lenguaje analítico no tuvo éxito.
Por supuesto, si esta persona al costado de la ruta tuviera un cartel que dijera “voy a... ”, sería más fácil. Pero para eso habría un gasto de tiempo, tanto en escribir el cartel como en leerlo. Este tipo de diferencias sirven para ejemplificar lo que distingue al lenguaje analógico (o sintético) del lenguaje digital (o analítico), que son los que marcan las primeras divisiones entre los ámbitos del saber humano. Las diferencia son claras y cada uno tiene sus ventajas: mientras que un lenguaje es más fácil de analizar (y por eso lo llamamos analítico o digital, pues contiene dígitos), en el lenguaje analógico no hay representación a través de dígitos sino pura síntesis, que podemos entender o no.
La cuestión central alrededor de estos dos modelos es que si queremos entender el lenguaje como unidad y totalidad, la manera de abordarlo no puede ser digitalmente sino sólo a través de analogías. La totalidad, el lugar donde todo está relacionado y se comunica, es accesible sólo en un instante inmediato, sintético, en una unidad. Nunca se accede a ella parte por parte, pues justamente es totalidad. Cuando arbitrariamente abstraemos y parcelamos la realidad para estudiarla, perdemos esta vista a la totalidad y sus posibles relaciones, pues salimos y recortamos el tiempo en que estas relaciones se dan.
El lenguaje analógico permite conocer intuitivamente, es decir, nos da un conocimiento intuitivo de la totalidad, del mundo, de la creación en general y de todas sus posibles relaciones. Pero también puede resultar ambiguo, pues podemos no comprenderlo. El lenguaje digital, en cambio, generalmente no puede captar la totalidad, pues está formado por unidades formales de sonidos, signos, y aunque es más claro, su mensaje no puede captar la totalidad hasta haber recorrido todos los dígitos. Es por eso por lo que el tiempo que lleva su recorrido también puede hundirnos en el equívoco. El lenguaje digital hace al habla y a la lengua como la conocemos, sirve para dialogar, y si el lenguaje analógico tiene que ver con la intuición, el lenguaje digital tiene que ver con la razón que intenta mostrar y explicarse lo captado por la intuición. Pero ahora detengámonos en el lenguaje digital, el que más abunda, para ver qué problemas tiene.
El primer problema es que obliga a escucharse a uno mismo antes de comprender lo que se está contemplando. Esto significa que el lenguaje digital está mediado por uno mismo, ya que cuando se lee o se escucha, se lo hace tamizando esa percepción a través de la propia voz y comparándolo con contenidos de su propia conciencia. Este recorte y abstracción que realiza la propia percepción obliga en un primer tiempo a una autocontemplación narcisista que impide salirse de uno mismo más allá de su experiencia. Se deben analizar los fenómenos parte por parte, en un tiempo mediado por el propio narcisismo, y en esto se pierde la velocidad y la precisión para contemplar el lenguaje como un todo, como una unidad de sentido.Por ejemplo: si queremos entender el sentido que un autor le quiso dar a una obra, debemos esperar a que esta obra concluya. Pero el problema es que muchas veces no tenemos tiempo para terminarla o, impelidos por nuestra experiencia, no captamos el sentido o no tenemos paciencia y entonces contemplamos mal la obra con tal de terminarla.
Otro ejemplo: si se lee literalmente una poesía o una alegoría es muy posible que no se la comprenda, menos si no conocemos el significado de una palabra. Pero sucede al revés si podemos entender la unidad de sentido en la que se encuentra una palabra, aunque no la conozcamos. El riesgo del lenguaje digital o analítico está claro: como a veces no puede hacer pie en la totalidad del sentido, puede quedar enredado en su propia telaraña formal, por lo que se vuelve difícil alcanzar lo nuevo y lograr una transformación. Como venimos diciendo, esta experiencia de la totalidad no es capturable a través del lenguaje digital y solo la puede ofrecer el lenguaje analógico. Sin embargo, muchas veces es el lenguaje digital el que puede mostrar analogías, y es que para ello existen los cuentos, la poesía, las alegorías, las fábulas y las parábolas.
Para mostrar esto desde otra perspectiva vamos a empezar usando de ejemplo el primer discurso de Así habló Zarathustra, de Friedrich Nietzsche. Nietzsche se presenta como un alegre mensajero, el heraldo del “dios ha muerto”, y en contra de su época, decide escribir el “Zarathustra” para lograr una unidad de sentido. Nietzsche acusa a Occidente de decadente a partir de una división de saberes o fuerzas. Pero en lugar de referirse a lo analógico y lo digital, Nietzsche habla de lo dionisíaco y lo apolíneo. En el primer discurso del Zarathustra, “de las tres transformaciones”, Nietzsche utiliza figuras sacadas de los Evangelios para trazar una analogía con su propia evolución. En ese discurso anticipa lo que va a ser la totalidad de su viaje espiritual.
Nietzsche habla del camello que representa al “joven rico” que carga con deberes culturales y es conducido al desierto para transformarse en el león, que es el “yo quiero” de la propia voluntad y la libertad. El león se enfrenta al dragón, a los “tú debes” que están escritos en sus escamas. El dragón representa al Leviatán cultural, esta cultura que llena de signos, dígitos y valores tiñe la experiencia con distintos deberes impuestos. El león lucha contra el dragón y los “tú debes” externos a él y se termina transformando en un niño que lucha por el dominio de su propia voluntad. Con esta analogía, casi al comienzo de su libro, Nietzsche nos muestra todo lo que va a ser su camino a través de una época.
Para seguir con los problemas del lenguaje analítico, quedémonos en esto del dragón y los Leviatán culturales. La cultura es en donde se cifra con sus signos, dígitos y valores todo el problema del lenguaje analítico o digital, y donde se genera la posibilidad de la telaraña formal que impide alcanzar el sentido de la totalidad. Si vemos la cultura como mero entretenimiento o instinto de conservación, como la panza de un Leviatán adormecedor, entonces se transforma en el dragón a vencer: esto Nietzsche lo entendía bien. Y esta lucha contra el dragón es vieja en el inconsciente colectivo de Occidente, ya que se repite en Thor contra la serpiente de Midgard Apolo cazando la serpiente pitón con cuyo cuero forraría el asiento del oráculo de Delfos y en el episodio hebreo de Daniel y el dragón. En los pueblos germánicos Beowulf y Sigfrido. En el Apocalipsis Miguel batalla contra el dragón y su ejército. Ya en la edad media san Jorge, la figura de los caballeros, venciendo al dragón por su valor y templanza. La lucha contra el dragón siempre ha representado y exorcizado las pasiones culturales más antiguas del hombre: el miedo y la ira, el ataque o la fuga ante la novedad, lo nuevo no comprendido por la cultura y sabiduría imperantes. Por otro lado, entre los pueblos del tronco mongoloide los dragones son bien vistos, ya que representan una fuente de sabiduría ancestral.
Doy un ejemplo más, para terminar. En Cobra Kai hay una alusión a este enfrentamiento de lo analógico y lo digital. Johnny Lawrence representa lo analógico, lo primigenio: no usa celular ni laptop, es un rústico endurecido por la vida que en su infancia aprendió un lenguaje analógico, el karate, completamente despojado del lenguaje “digital”, es decir, sin su sabiduría y sólo con su disciplina. Por esta razón quedó frenado en el tiempo, motivo por el cual empieza a encontrar su camino a través de la relación con un adolescente, Miguel Díaz, influido por el lenguaje “digital” de la nueva época. A su vez, el lenguaje analógico del karate, que enseña Johnny, lo salva a Miguel y sus amigos de la cultura del bullying digital. Johnny enfrenta a su viejo enemigo, Daniel Larusso, que gracias al señor Miyagi sí aprendió lo “digital” del karate, su sabiduría. Sin embargo, Daniel se encuentra al mismo tiempo aburguesado por lo digital del mundo común. Esta dialéctica entre ambos tipos de lenguaje lleva a una síntesis. Por un lado, Johnny va a “civilizarse” en lo digital, mientras que Larusso tendrá un retorno a lo analógico y refundará su dojo. En el último capítulo de Cobra Kai, de hecho, los dos dojos unen sus fuerzas para enfrentar al verdadero dragón, que está emergiendo, y la historia continua. (Haciendo ahora una analogía con los nombres Johnny, Juan apokaleta, Miguel, el arcángel y Daniel, el profeta del episodio del Dragón, el más apocalíptico de todos -Apocalipsis sólo significa revelación-)
Lo que podemos sacar como conclusión al aproximarnos a estos lenguajes es que si bien el lenguaje analógico nos permite acceder a la totalidad, también por su forma puede conducir al equívoco y muchas veces al enfrentamiento. Por otro lado, el lenguaje digital, aunque es muy bueno para transmitir la comprensión del mensaje, muchas veces atrasa y por su propio exceso formal produce una anonadación y reblandecimiento cultural que hace perder el sentido de su propia existencia, sin permitirse contemplar la totalidad y la novedad incluida en ella.
lunes, 19 de abril de 2021
miércoles, 10 de marzo de 2021
Sobre el odio y lo cómico, un apunte.
Hace un rato tuve un taller donde se habló del tema del odio. Siempre pensé que lo contrario del odio no es el amor sino lo contrario es la indiferencia, el desprecio digamos. Y es que en el odio cuando no es desprecio siempre engendra un vacío que se llena con una especie de culpa, esa culpa es el motor dialéctico de la crítica. El problema que se da hoy, creo, es que tanta corrección política tanta formalidad engendra indiferencia y desprecio hacia lo distinto sin ningún sentimiento de culpa, entonces no hay ningún resorte dialéctico y eso genera un vacío de pensamiento una superficialidad muy grande que destruye emocionalmente a las personas, las vuelve cada vez más esclavos de la positividad, que es lo que pasó en todos los totalitarismos, y esto también ocurre con lo cómico, con el humor, con lo que genera humor. Una vez allá por el 2005 escribí un trabajo para semiología del cbc tratando de explicar este efecto catastrófico que ocurre con lo cómico -que es la mayor fuente de indiferencia cuando esto cómico está mal dirigido-. La dialéctica que explico entre la tragedia y la comedia, y al final propongo una categoría nueva de lo catastrófico, puede aplicarse también a lo que pasa hoy con el tema de la corrección política. Tengo ganas de escribir esto mechado con el tema de narcisismo y como esas estructuras formales de corrección política de todo homogeinizado, produce una estadarización, un vacío en el pensamiento donde la única escapatoria es hacia "lo nuevo" pero lo nuevo de manera frívola, solo como una especie de necesidad de glucosa en sangre. quizás a partir de Nietzche, escriba algo, lo estoy bosquejando. Dejo el link de unos escritos en los que hablo del tema, está este en el que hablo de lo cómico. un saludo.
https://elvientosopladondequiere.blogspot.com/2010/06/lugares-del-lenguaje-sobre-lo-comico.html
https://elvientosopladondequiere.blogspot.com/2020/06/narcisismo-y-red-social-un-intento-de_21.html?m=1
https://elvientosopladondequiere.blogspot.com/2010/11/continua-lo-del-post-anterior.html?m=1
domingo, 7 de marzo de 2021
Comentario a columna de D.G “corrigiendo a San Pablo”
1-1Las alegorías, parábolas son para los que no pueden entender de otra manera, pues si escucharan y no cumplieran el juicio del otro lado sería más duro todavía, son una forma de misericordia.(Mateo 13, 10-16)
2-2Dios Padre es potencia, pura potencia, Sus Leyes eran para poder fortalecer nuestra alma en Su presencia y no derretirnos. Pero no alcanzó y la esencia de esa potencia y sus leyes, Su Hijo se hizo como nosotros manifestando toda Su misericordia pero también Su justicia, es decir, en que consiste el Juicio (Juan 3, 19-20). Todavía para más ayuda mando a Su Espíritu, esencialmente amor, para mostrar dónde habita y, ahora, ya sin su Hijo caminando entre nosotros, sea más fácil comprender esas parábolas.
3-3Es imposible escribir lo importante, remarco punto dos, Dios es pura potencia “es un Dios de vivientes”, Dios no necesita mediador más que Él mismo, no hay necesidad de abstracción, no hay necesidad de escritura ni de palabra emitida por elementos materiales. Las palabras son apenas ayuda para tratar de entender esto, son fuente de misericordia como en punto 1.
4-4No existe la autocompasión pues no nos pertenecemos.
5-5 pajarito F.W.N
miércoles, 16 de diciembre de 2020
Sobre el narcisismo contemporáneo: una salida por el Logos y la filosofía.
En este ensayo voy a tratar de mostrar como el fenómeno contemporáneo de las redes sociales y su alta carga narcisista está relacionado con el devenir del mundo del saber humano y como quizás es posible una re-flexión (reflexión también en el sentido de agacharse) sobre y de este narcisismo a través de la filosofía.
El des-cubrimiento del Logos.
Karl Jaspers, con gran pericia, calificó lo que sucedió en la humanidad entre el siglo VIII y II antes de Cristo como era Axial. La aparición de la filosofía en Grecia, los grandes profetas Judíos, Zoroastro, Buda, Confucio, Lao Tse, generaron cambios en las sociedades, cambios de los que no habría vuelta atrás. Comenzó a existir una comprensión más racional en las sociedades humanas, un intento de aprehensión dialógica del Ser, una “des-mitoligización” del accionar divino (por ejemplo en los profetas judíos “más misericordia y menos sacrificios”). Con la aparición de la filosofía en Grecia ocurrió el famoso pasaje del Mythos al Logos y el giro antropológico, con Sócrates-Platón. Este pasaje fue criticado por Friedrich Nietzsche, aduciendo que con la introducción del espíritu critico del racionalismo filosófico al contrario de la tragedia griega, se entró en una larga decadencia de superficialidades que luego se transformó en el cristianismo, y luego en las ideas de la secularización moderna. Pero, como también le mostró Ulrich von Wilamowitz-Moellendorf, este punto de vista de Nietzsche es un error, pues el avance del Logos, aunque a veces superficial, como bien Nietzsche señaló, era y es una cuestión irrefrenable y no es eso lo que genera la larga decadencia narcisista. Aunque Nietzsche tiene un punto, y es el de la división de los ámbitos del saber.
Nietzsche señala esta división entre el espíritu apolineo y el espíritu dionisiaco, que la tragedia había logrado unificar, división que aun no estaba en los presocraticos. Los presocraticos eran poetas en el sentido de la poeisis griega, eran creadores, buscadores del Arjé, o principio del Ser. Luego sí hubo una división entre el espíritu científico y el artístico, división que Nietzsche ataca y considera que la salida de esta decadencia o superficialidad moderna de hallaría en la música. Todo el siglo XX y la cuantiosa aparición de variados géneros musicales quizás le daría la razón a Nietzsche. Pero ya en los albores y entrados el siglo XXI vimos que la música también puede encontrarse al servicio de esta decadencia performateando las sensibilidades a través de tecnologías y algoritmos, al servicio de esta disolución del espíritu que Nietzsche criticaba. Vemos entonces que la salida o toda la salida de esta larga decadencia no estaba en la música.
Para el ensayo vamos a quedarnos con este tema de la división de los ámbitos del ser y el saber humanos, ahora más allá de Nietzsche.
La division del Logos.
El gran filósofo español Javier Gomá Lanzón tiene una tesis y es que existe otro periodo axial de mayor importancia que el antes señalado por Jaspers. Este periodo estaría dado entre los siglos XVII y el siglo XIX. Javier Gomá explica que el paradigma anterior basado en la armonía del cosmos se rompe para dar nacimiento a la subjetividad moderna, el romanticismo y el surgimiento inagotable del yo como fundamento. Este super desarrollo de la subjetividad trae aparejado el descubrimiento de la dignidad individual del hombre, desarrollo muy positivo y Gomá tiene razón esto es así y sucede hasta hoy, recomiendo esta entrevista https://www.abc.es/cultura/cultural/abci-javier-goma-ejemplaridad-debe-ideal-dignidad-no-aparato-linchamiento-201902100205_noticia.html?ref=https:%2F%2Fwww.google.com.ar%2F
Veamos ahora porque sucede este acrecentamiento de la subjetividad. Lo que se observa es que este desarrollo de la subjetividad tiene que ver con un nacimiento por vía negativa, por la división, y para ello me voy a basar en Sigmund Freud y lo que el llamó las tres heridas narcisistas. El descubrimiento de Nicolas Copérnico que la tierra ya no era el centro del cosmos, el descubrimiento de Charles Darwin sobre la evolución de las especies y el del mismo Freud del inconsciente generaron muchas consecuencias en la subjetividad humana. El quiebre que produce el descubrimiento de Copérnico es probablemente lo que produce este vuelco hacia la subjetividad en el ámbito de la sensibilidad artística. Veamos lo que produjo en el ámbito científico. En la edad media y la edad moderna hubo un progresivo desprendimiento de la teología a la filosofía y finalmente con el descubrimiento de Copérnico - su herida a Aristóteles, base de la escolástica- y, fundamentalmente, a través de Immanuel Kant se terminó suplantar a la filosofía por la ciencia.
Y volvemos al tema de la división de los ámbitos del saber humano y aclaro una de mis primeras tesis: la progresiva cientifización y tecnificación del mundo y su consecuente división de los ámbitos del saber produjo un daño incalculable en el espíritu humano, y esta división del Logos hasta hoy sólo la hemos tratado de tapar con el más burdo narcisismo.
A partir de Kant y su concepción del noumeno y el fenómeno, de lo que se puede conocer y lo que no se puede conocer, se le dio pié a las ciencias para que comenzaran rápidamente a independizarse de la filosofía y a dividirse los campos del saber humano. Antes un Wilhem Leibniz o un Isaac Newton eran filósofos antes que científicos, eran filósofos de la ciencias naturales, su base era fundamentalmente la filosofía y los ámbitos humanos y naturales estaban íntimamente ligados en su concepción de la ciencia. A partir de Kant, por un lado la ciencia comienza a aferrarse a un objetivismo fenonémico, y ya en pleno idealismo alemán e imbuidos en esta subjetividad descubierta, la filosofía comienza refugiarse y a verse cada vez más estrechada a una lógica, o a una lógica historicista podría decirse, donde lo que empieza a rivalizar como teoría son los puntos de vista desde los cuales esta lógica acontece. Hay puntos de vista más objetivos, más subjetivos, los hay que tienen más que ver con la voluntad, o con lo material o con el espíritu, o con la misma lógica. Las filosofías dominantes, así, quedan confinadas al ámbito del desarrollo histórico y/o lógico y sus diversas disciplinas: ética, estética, la misma lógica etc. Un siglo después de Kant se independiza otra hija para intentar pasar al dominio de lo científico, la psicología. Y con la psicología se lograron muchos avances. Por ejemplo Freud, como antes dije, descubre el inconsciente, sus estructuras y funcionamiento y, aunque sus descubrimientos son discutidos por la ciencia, mucha de la psiquiatría, en medicina, se basan en los descubrimientos de Freud.
¿Que nos dice la Psicología?
Siguiendo mi tesis podemos ver que esta progresiva invasión y división de la ciencia y de la técnica en el mundo humano -ademas de todos los indiscutibles avances- produjo diversas consecuencias en el espíritu, como las tres heridas narcisistas antes citadas y como otras cuestiones que ahora vamos a tratar de dilucidar. Y esta es la segunda tesis que se desprende de la primera: las teorías científicas y los avances técnicos no sólo son revolucionarios por el sentido de los descubrimientos que realizan sino que también el constante aumento del flujo de información que deviene de ellos hacen que el aparato psíquico se desestabilice; por un lado como consecuencia de estas heridas narcisistas y por otro lado por la simple relativización a causa de las diferentes millares de “verdades” y técnicas que se parecen descubrir que constantemente son validadas y luego puestas en jaque o directamente descartadas a medida que hay avances en ellas. Esta vorágine de información de aumento y cambios constantes producida por la ciencia y proporcionada por medios técnicos, como los medios de comunicación, hacen que el espíritu humano se sienta muy frágil, mermando su autoridad frente al mundo, impidiendo que esta dignidad descubierta sea garantizada, y este daño producido al espíritu sólo es tratado de reparar con una hipertrofia narcisista donde la consideración de lo diferente o ajeno a uno mismo o a autoridades aceptadas acríticamente, es completamente descartado o imposible de ver.
Hubo otros momentos históricos, ademas del contemporáneo donde un cambio en el influjo de información a través de saberes y técnicas comunicativas produjo este avasallamiento de lo diferente o ajeno. El primero que podemos observar es el de la Roma imperial, y su maquinaria de guerra, y su relación con el auge de los teatros y anfiteatros, donde lo que se representaba ya no eran tragedias y comedias donde hacer catarsis sino que eran sobre todo espectáculos bélicos donde el espectador “participaba” de las matanzas o “hazañas” guerreras. El original pan y circo. Luego podemos ver este malestar y efecto de los influjos de información antes de la primer guerra mundial con la germinación de cientos y miles de manifiestos y folletines, que luego decantó en los nacionalismos y la gran guerra. En tercer lugar puede observarse la radio y el cine que ocurren conjuntamente con el despliegue de todos los totalitarismos y la uniformación ideológica donde el enemigo ya no es el extranjero o externo al imperio o a la patria sino que es interno y tiene que ver con el pensamiento, es ideológico.
Ahora considero estamos frente a un nuevo cambio de paradigma, o una nueva era axial a decir de Jaspers o Gomá Lanzón. Es donde entran las redes sociales. Durante el siglo veinte hubo una progresiva canalización de este daño narcisista de la ciencia y el estado del mundo del saber. No sólo apareció la mayor valoración del arte y las vanguardias sino que el mundo de la comunicación viró no solo a informar sino sobre todo a entretener. Aparecieron variedades de deportes y sus respectivos eventos en gigantes estadios comunicados a través de diversas tecnologías. Aparecieron diversos programas de radio y canales de televisión, luego canales de cable, internet, flow y las plataformas de series. Pero hubo un nuevo instrumento que apareció hace poco mas de una década pero que se hizo masivamente accesible hace menos tiempo que es el smartphone. Con el smartphone e internet no sólo aumenta la gama de las posibilidades de entretenimientos e información sino que con el smartphone e internet se producen dos nuevos fenómenos. Por un lado el smartphone hace que el flujo comunicativo este siempre con nosotros al alcance de la mano, y con internet sus plataformas y redes sociales ya no sólo se participa pasivamente sino que nuestro narcisismo se defiende y activamente volcamos en las redes nuestra propia información, nuestras opiniones, nuestros me gusta, nuestros comentarios a notas etc. Esta nueva posibilidad de interacción donde el individuo ya no sufre pasivamente el flujo de información del mundo circundante sino que puede salir del anonimato y participar de lo que antes era un mero espectador es una singularidad difícil de dimensionar hoy.
El problema es que esta singularidad, esta capacidad de participación en el mundo se ve reducida por este sesgo narcisista. Durante décadas esta herida narcisista por y sobre la información dividida y recibida quizo ser “exorcizada” por el inconsciente colectivo a través de figuras arquetípicas. Por el lado de la ciencia teníamos al nerd encerrado en su torre de marfil que mucho podía saber del mundo científico pero era un alíen en el mundo social. Por otro lado teníamos al político que conocía todo el mundo social las matufías de la información y el chusmerío pero que era moralmente denigrado. Estaba el deportista atlético, ganador o la modelo bella pero eran frívolos o superficiales. Y teníamos a los artistas pero generalmente considerados fifís y descomprometidos de la vida real. La necesidad de estos exorcismos sobre figuras que dañaban el narcisismo fue gradualmente desapareciendo con el auge de las redes sociales, pues estos ya no se muestran tan cerrados y la posibilidad de interacción es mucho mayor gracias a las redes. Ya no se necesita más leer libros, hacer política, practicar un deporte o desarrollar un arte, o, mejor dicho, a través de las redes podemos hacer que participamos de estos eventos, podemos hacer que sabemos de que se trata. Y esto genera un problema en el narcisismo, una hipertrofia desmedida del yo y un daño o sesgo en la visión del mundo, pues la frustración narcisista antes causada por el mundo y su información ahora es acusada hacia el lado opuesto al que creemos adherir, como sucedía en el imperio, los nacionalismos y los totalitarismos, hoy día formando lo que se llaman las “grietas”.
Freud en psicología de las masas y análisis del yo nos dice que el auge de los totalitarismos es como una especie de regresión al estadío de la horda primitiva donde había un empobrecimiento del yo identificado con el padre de la horda, y en el caso de los totalitarismos con el conductor de la masa. Pero esto creo que es un error. En los totalitarismos lo que sucede es que mayoritariamente surgen dos tipos de psicología, una dominante que es la de los individuos que se identifican con el conductor: todos los fanáticos se sienten co-conductores y el conductor aparece como un Dios ad hoc, como una ideología justificatoria, que sirve para validar cualquier desmán en pos de la causa. Y aparece otra psicología dominada, que actúa por cobardía como un burócrata sin estar convencido, sin sentirse identificado y sin poder cuestionar nada por temor y llevándole la corriente al orden imperante. Esto es el combo de lo que sucede también en las redes sociales hoy. Herbert Marcuse y Theodore Adorno y su teoría de la doble alienación cultural a través de la figuras parentales y los medios de comunicación se quedan cortos para describir el fenómeno de lo que sucede hoy. Anthony Elliot en “teoría social y psicoanálisis en transición” justamente les hace una crítica diciendo que no tomaron en cuenta desarrollos pre-edípicos, y es que con la introducción del smartphone haciendo el objeto siempre presente y parcial en la elección de información buena/mala, quitando la falta, a través de esta identificación inmediata y ad hoc con los “conductores” de la información, hace necesaria una revisión de la teoría, y este tipo de psicología nos retrotraería más al estadío esquizo-paranoide desarrollado por Melanie Klein donde el objeto justamente nunca está ausente, es siempre presente y parcial bueno/malo. El smartphone como un espejo reflejando inmediata y constantemente todas las vicisitudes del yo, ceba al yo, hipertrofia el narcisismo y esto confunde al yo y al super yo generando un efecto catastrófico, donde el super yo que marcaría el ideal tiende a desaparecer en un yo completamente satisfecho en su propia burbuja.
Pero vayamos a Freud, ahora para reivindicarlo. En la Negación, Freud, intenta dilucidar como se organizan las funciones del juicio humano.
Nos dice que el primer juicio es el juicio de atribución, la posibilidad de adjetivar las cosas, lo bueno/agradable, lo malo/desagradable, es la primera operación que divide a la psiquis del mundo externo tiene que ver con el principio de placer. Luego recién se establece un segundo juicio, el juicio de existencia, ligado al principio de realidad, donde se analiza si la representación existe o no en la realidad exterior. Lo que quiero señalar es que esta progresión constitutiva en la que se desenvuelve el aparato psíquico humano es problemática a la hora de generar criticas, divisiones, análisis, teorías, filosofías, ciencias y políticas que intenten explicar el ser y el saber humano, pues lo que primero analizamos y validamos es si algo es placentero o no, y luego recién podemos conjeturar si es real. O sea nuestro aparato psíquico está constituido de forma tal que primero aprobamos las cosas según nos guste o no, y luego recién si son reales.
Ahora lo que conjeturo es que esta división entre lo que nos gusta (y siguiendo el hilo de lo que vengo escribiendo los que nos gusta serían los medios de entretenimiento: sea juegos electrónicos, arte, deporte, política, ciencia desde una mirada meramente estética) y entre lo que es (según lo que vengo escribiendo serían los medios de producción, la ciencia y la técnica reales) articuladas por la política “lo que es posible”, permanecerían en esferas completamente distintas y ahora gracias a la creencia en la participación en ellos a través de las redes sociales, la burbuja narcisista permanecería intocable, en una indolencia y embrutecimiento masivos producto de la muerte del Ideal, del super yo. El problema radica en la facultad intrínseca del aparato psíquico para negar la frustración que genera el principio de realidad, y sus medios de producción, y correr a través de la proyección en dirección del principio de placer y los medios de entretenimiento, a través de actividades políticas (lease ciudadanas). Lo que diría parafraseando a Nietzsche es que lo que está muriendo es el super yo. En este estado de cosas el diálogo a través de las redes ya no sería un autentico intercambio sino la búsqueda de confirmación de lo que me gustaba de antemano, la capacidad crítica y creativa se encontrarían en ruinas.
Volver al Logos.
Pero más allá de la redes sociales y el smartphone hay una salida genuina a esta presión del narcisismo y la telaraña que el mismo narcisismo crea tratando de reivindicarse. Existe una puerta que nos puede ayudar a salir de esta lógica de la división cientificista para el control de la realidad. Para el hombre adulto el principio de realidad es mas importante que el principio de placer, pero este principio de realidad no se encuentra únicamente en los medios de producción ni en la ciencia, ni en el arte. Los presocráticos buscaban el Ser y creo que Heráclito lo encontró. Esa salida está en el Logos, en el lenguaje, el lenguaje es lo que unifica los sentidos y nos hace salir de esa indignidad aplastante de la lógica divisoria del mundo y que, como traté de describir, también se vuelve ilusoria. Hablo el lenguaje más allá del lenguaje escrito, más allá de la lógica digital y su análisis y división del tiempo y el espacio en números estadísticas y big data. Hablo del lenguaje analógico donde no existe la lógica de suma cero. La Filosofía como madre de las ciencias debería volver a ocupar su rol central y dignificante de la experiencia humana, pues es en la mirada filosófica es donde rompemos la burbuja narcisista, donde el individuo a través de esta mirada puede contemplar el mundo y acercarse a la creación sin divisiones, sin buenos y malos, a traves del Logos es donde puede encontrar este lenguaje creacional fuera de él mismo y su burbuja de protección narcisista cada vez más cebada. El lenguaje como un signo o símbolo de una dinámica primordial donde todas las voluntades puedan reunirse en Paz.
Seguramente puede sonar muy ingenuo esto, pero creo que no hay otra salida.
sábado, 21 de noviembre de 2020
Sobre el narcisismo y el odio
Dije que no iba a escribir más y es cierto, cuando me refería a que no iba a escribir más me refería a que no ampliaré la gama de temas sino que me voy a enfocar en explicar un poco los temas ya preexistentes en mis textos del blog. Hace unos meses escribí dos post sobre narcisismo y redes sociales y luego otro sobre el narcisismo y el sentido común. En el primer post intente desarrollar como se desenvuelve la dialéctica de iniquidad que se genera ante la superstición de la necesidad de un garante material externo. Pero raíz de estos post estuve pensando un poco más en el tema y creo que tengo que escribir un poco más, ante el avance de este narcisismo desbocado creo que tengo que hilar un poco más fino.
En el primer post sobre narcisismo ya escrito en el blog (https://elvientosopladondequiere.blogspot.com/2020/06/narcisismo-y-red-social-un-intento-de.html?m=1) traté de mostrar, ante la creencia de la necesidad de un garante material, como se pasaba de la cobardía a la avaricia y finalmente se entraba en la superstición.
(Simplifico la dialéctica: al faltarnos el garante (sea plata, belleza, fama, fuerza material, juventud, habilidades etc hoy en día el garante generalizado es la plata pues con ella se nos hace creer que conseguimos todo lo demás) nos deberíamos mostrar débiles y cobardes, esto nos lleva a codiciar el garante y a generar una avaricia que haga querer acumular y acumular cada vez más el garante. Una vez con mucho “garante” acumulado caemos en la superstición de buscar todas las artimañas para mantener esta estructura de acumulación, creyendo que va a ser así para siempre, y eso nos hace entrar en una vorágine infinita de una espiral de profecías autocumplidas, quedamos presa de la superstición que paraliza el espíritu, el maelström que todo lo engulle.)
Luego de la simplificación sigo.
Después de escribir esto hace unos meses, estuve reflexionando y viendo lo que acontece hoy día -hoy hubo un foro sobre el odio- y creo que hay una vía paralela a esta o un movimiento del espíritu que es anterior o más primitivo que, en lugar de la superstición materialista, desemboca en la idolatría de si mismo pasando por la soberbia y la envidia y es el que hoy está muy en boga. Este movimiento más primitivo lo voy a pasar a desarrollar comparándolo con el primer movimiento espiritual descrito: cobardía-avaricia-superstición y con el movimiento ideal: humildad-magnanimidad-Fe en Dios.
Humildad Magnanimidad Fe en Dios
Cobardía Avaricia Superstición materialista
Soberbia Envidia-odio Idolatría de si mismo
Primero detengámonos en porque hoy existe esta regresión a pasiones más primitivas, movimientos espirituales que, al igual que estos que simplifiqué, también matan el espíritu pero son todavía más toscos en su desenvolvimiento. La respuesta obvia es que el desarrollo tecnológico de estos últimos siglos y las posibilidades de pertenencia virtual volvieron a las personas más autosuficientes, más pagadas de si mismas que en épocas pretéritas (ver trabajo de psico social https://elvientosopladondequiere.blogspot.com/2019/08/trabajo-para-materia-psicologia-social.html ). Las personas de hoy, si quieren, pueden obviar más fácilmente las necesidades materiales y pueden ignorar, si quieren también, los elementos que hacen a la fundamental cohesión de un grupo sea una familia, un pueblo o una nación, para las personas de hoy parece más fácil elegir que ver, que elegir a secas, con que entretenerse, que leer. Este discurrir más placentero hace que se relaje más esta necesidad de garante material, o se muestre ya no tan trágica su búsqueda y esto hace que, en lugar que aparezca la cobardía frente al sistema -cobardía que luego le iba a llevar a buscar más “garante”-, el individuo no ceda ante la presión sistemática y se quede en su “posición”. Esta posición es lo que genera la soberbia lisa y llana. Antes, para mantener la cohesión de un grupo social, la soberbia era vista como un obstáculo y era rebajada a través del ejercicio de la humildad o era disimulada por la cobardía de no poseer el garante, pero ahora como no hace falta tanto, o aparenta no hacer falta tanto “garante” el individuo no tiene ninguna motivación para cambiar su posición frente al sistema y así se puede mostrar abiertamente soberbio. Este mantenerse de la soberbia está muy ligado a la hipertrofia del narcisismo que hoy abunda. La soberbia así descrita no parece muy ofensiva pero sí es muy dañina y ahora vamos a tratar de explicar su dialéctica.
La posición del individuo le genera un único punto de vista, el suyo, y desde este punto de vista trata de relacionarse con el mundo circundante, la humildad, o la cobardía en su defecto, le ayudan a generar una gimnasia espiritual para adaptarse a este mundo que le circunda, en cambio, la soberbia de mantener su posición a rajatabla, lo que consigue es sólo una homogeinizacion constante de su punto de vista y una consecuente no comprensión de las particularidades y motivaciones de los otros individuos. Y esto genera un problema (ver sobre el pecado original https://elvientosopladondequiere.blogspot.com/2010/12/sobre-el-pecado-original-el-lenguaje-y.html ). El problema este de aferrarse a su pobre punto de vista y la no comprensión de los otros individuos, ademas de la falta total de empatía, genera lo que se llama envidia. Y esta envidia a largo plazo lo que genera es odio y el consecuente intento de aniquilación del otro, del distinto, del diferente. Es uno de los relatos más viejos del mundo, Caín y Abel. El individuo soberbio, al no poder comprender el comportamiento diferente del otro ni su devenir en el mundo, ante la diferencia de tipo de vida, ante una muestra de una posible mejor o más feliz vida del otro, esta felicidad o bienaventuranza contemplada, la soberbia no se la deja aceptar, pues no puede cambiar su parecer y mejorar el punto de vista, entonces la envidia y el odio, el ninguneo del otro hacen su entrada. En el caso del cobarde y su salida por la avaricia del garante, esta avaricia maquilla quizás, o ciego ni ve la envidia o da por supuesto que todos son envidiosos para justificar su avaricia. Por eso para el envidioso el avaro no es molestia pues lo ve como un ser moralmente inferior, un pusilánime cobarde postrado ante el sistema, en cambio quien si le molesta, y mucho, es la persona magnánima.
Paso a explicarlo con un ejemplo de salón o de barrio. En la dialéctica del cobarde-avaro entra, digamos, “Hegel”, donde cada uno respeta su posición más allá de la ideología que se tenga. Esto significa que aunque se tenga una ideología que defiende a los pobres no se ve ningún cinismo en comprarse artículos importados o llevar una vida de lujo, pues su rol dentro del sistema es el de ayudar a que todos estén bien. En cambio en la dialéctica del soberbio-envidioso entra, digamos, “Marx” donde todos deben tener las mismas posiciones de base y cualquier discrepancia debe ser suprimida ya que las diferencias ya no se dirimen solitas por el “sistema”. Y este efecto de supresión de diferencias da todo tipo de problemas, regresiones más primitivas. En la dialéctica del soberbio-envidioso los individuos deben de dar obligatoria y no libremente el ejemplo, pues como no existe un punto de vista más allá del propio, no hay una Fe trascendente, el individuo queda librado a los propios ejemplos personales dentro del sistema, entonces el efecto de vigilancia y castigo del disidente debe hacerse aún más férreo -e infinito-. Esto genera que muchos individuos cumplan las normas no ya guiados por un espíritu de buena Fe, sino simplemente por una conveniencia con la matriz que rige al grupo. Así el individuo, en pos de conseguir prestigio dentro del grupo, reprime las conductas que le hubiesen sido naturales y esta represión aumenta el efecto de castigo retaliatorio en aquellos que no se atienen a las reglas, aumentando la espiral de envidia y odio (y matando la creatividad). Poniéndolo en palabras simples: un individuo del tipo cobarde-avaro en un alto cargo jerárquico en un sistema del tipo “hegeliano” no tendría problema en tener un auto de lujo y chofer, en cambio, un individuo soberbio-envidioso en un alto cargo en un sistema del tipo “marxista” por ahí iría en transporte publico al trabajo pero quizás no por humildad y para dar el ejemplo sino porque la regla se lo exige, y consiguió prestigio para llegar hasta esa posición jerárquica por ser el mejor en respetar esas reglas… y en castigar a quien no las cumple. Ninguno de los dos sistemas ni el del cobarde-avaro ni el del soberbio-envidioso parece ser el ideal pero es claro que el sistema “marxista” genera una tensión mucho menos dinámica y menos adaptable para el ritmo de lo humano y sus múltiples diferencias y variaciones, haciendo la vida invivible por el miedo a estar fuera de la regla y el odio que se siente al que sí parece estarlo.
Un saludo.
(En la dialéctica Ideal, de la Fe en Dios, no hay ninguna parálisis ni muerte espiritual, no hay suma cero ni ninguna espiral o maelstrom aniquilante, pues el individuo al basar enteramente su accionar en Dios, el individuo siempre se sabe un simple administrador y jamás un dueño, y se encuentra siempre presto a escuchar y hacer lo que él Espíritu le indica. Esto le permite desarrollar la humildad de saber que todo lo que tiene y recibe viene del amor de Dios y por lo tanto puede desarrollar la magnanimidad de dar gratuitamente también (Mateo 10, 8). Un saludo.)
miércoles, 23 de septiembre de 2020
Sobre el narcisismo y el sentido común. Tres frases.
(leyendo el texto veo que una aclaración hace falta, y es que lo que traté de hacer desde un primer momento en este escrito es usar el sentido común para justificar mi afirmación de dos escritos atrás en "Sobre el narcisismo, ahora una mirada en clave teológica", de no escribir más en redes. Obviamente mi posición (en referencia a "no quieren tu opinión sino tu posición") es la de creyente, soy católico, y automáticamente por serlo y debido a este fenómeno del narcisismo que describí (sobre todo las grietas y el embrutecimiento que produce: los buenos y los malos, luego los obedientes y los desobedientes, finalmente los que creen que "entienden" (los cooptados por este relajamiento narcisista) y los que no, los no cooptados - los no cooptados serían los que todavía se animan a buscar algo más allá de sí mismos y su espejo de seguridades vacuas) , por un lado, los posibles lectores no creyentes leerán con prejuicios o, peor - lo que sopeso y me lleva a no escribir- malinterpretaran lo que diga, escriba lo que escriba, así que creyentes no creo que gane.
Por otro lado - lo que más me lleva a no escribir- es que algunos posibles lectores católicos, debido quizás a mis descuidos, soy así nomás, me leerán fariseicamente, es decir: literalmente, sin buenas intenciones, tomando únicamente cosas para justificarse y justificar su cómoda posición sistemática de detentadores de la salvación o de la Verdad, cuando la Verdad justamente está fuera de toda abstracción, jerga o teoría o teología justificadora hecha por hombres, no entendiendo que el sistema, método o lo que sea no salva ni refugia, sino que apenas indica. El sistema no justifica, ni dice la Verdad, solo Dios lo hace. Por eso siempre hay que tener presente el temor y temblor, la piedad, y sobre todo recordar la palabras del Evangelio:
"Mientras iban caminando, alguien le dijo a Jesús: «¡Te seguiré adonde vayas!». Jesús le respondió: «Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza»." Lucas 9, 57-58.
Teniendo en cuenta estas dos posibles confusiones que podría crear, tanto en católicos como los que no lo son, por eso, es que voy a evitar escribir. Les debía una aclaración. Un saludo)
De los últimos escritos sobre el narcisismo, el "esquema 1", y "sobre cómo el intelecto puede producir arrogancia en lugar de sabiduría", voy a tratar de retratar con tres frases como el sentido común de la época se ha desbarrancado y no tiene nada de sentido ni de común, como en Babel.
Las tres frases son:
El que calla otorga.
Lo cortés no quita lo valiente.
No quieren tu opinión quieren tu posición.
La primera frase del sentido común es la que es completamente errónea.
"El que calla otorga", esta frase, de primera mano, nos muestra lo equivocada que está pues siempre estaríamos obligados a decir ante cualquier ganzada, perdiendo tiempo, libertad, cosa nada buena en el murmullo anómico que nos circunda, sin permitirnos llegar a entender que quien calla puede elegir callar, y sin recordar ese otro dicho: "uno es esclavo de sus palabras y dueño de su silencio". Pero vamos a los errores que induce la frase.
Lo que implica el que calla otorga es que cada cosa que se dice tiene que ser rebatida por "las buenas conciencias". Esta cortesía del rebatir o de la no indiferencia estaría patrocinada por una especie de espíritu igualitario donde no tomarnos en serio al otro nos condenaría al ostracismo de una aristocracia idealista, rebuscada o elitista, fuera de "la calle" o fuera del "sentido común"... Pero no hay nada tan equivocado como pensar así, es un gran error.
El primer error que se le escapa al que no calla para no otorgar es el de no querer reconocer las intenciones del otro. Como sabemos, las intenciones no siempre son honestas y si sólo por nuestro ego o narcisismo decidimos contestar algo malintencionado sólo aumentamos la corriente del error, pues al malintencionado no le interesa la respuesta sino aumentar la vacua telaraña de la argumentación sin fin, no quiere un intercambio, sólo le interesan telarañas para solventar su posición secando sus heridas.
El segundo error es no cuestionar, no poder ver quien patrocina esta complacencia igualitarista que nos dice que no debemos callar. Y es que esta intuición está bancada directamente por nuestro narcisismo herido, y la lógica de la redes sociales y los medios de comunicación no hacen más que aumentar la desesperación por decir, hiriendo y sanando el narcisismo en un círculo vicioso nos hacen sentir obligados a opinar, a aparecer, y ya cuando no podemos ver que estas redes y estos medios se manejan a través de algoritmos y poderes que son quienes verdaderamente permiten que aparezca lo dicho - a quien, como, cuando, y si aparece o no lo dicho- sino vemos esto el latiguillo de "el que calla otorga" nos esclavizó a la anomia, ya activa o ya pasivamente.
El tercer error, y para esto me voy a ayudar con la figura histórica de Jesús, siempre me impresionaron dos silencios de Él, es que decir muchas veces no sirve, pues no hace más que acelerar hacia el error la libertad perdida del que supuestamente obliga a decir.
Hay dos personajes a los que Jesús no habla, o no habla directamente, uno es Judas y el otro Herodes.
Cuando ve su traición, Jesús no lo manda al frente, ni siquiera le habla aparte, ante la delicada situación del discípulo traidor, Jesús hace una velada alusión, pues es posible que considerara que cualquier otra afrenta, por el orgullo de Judas, sólo potenciaría su ceguera.
Con Herodes es peor. A diferencia de Pilatos, a Herodes no le dirige la palabra más allá de sus pedidos de milagros y esto es porque Herodes se encuentra enceguecido por el poder, ve todo como un espectáculo estético e inmanente y una sola intervención, un solo gesto de Jesús lo hubiera confundido aún más. Tanto Judas como Herodes no terminaron bien (Hechos 1, 18-20 y Hechos 12, 20-23)
Lo que sucede con la segunda frase es que es muy verdadera pero a la vez también es muy mal interpretada hoy, la frase es "lo cortes no quita lo valiente".
La primera malinterpretacion sucede a raíz de la frase errónea que primero describí "el que calla otorga". Y es que a partir de "el que calla otorga" está cementada en el "sentido común", y aparece como cortesía callar justamente cuando no es pertinente hacerlo. La cortesía así dispuesta se convierte en una especie de obsecuencia al poder material, se disfraza como cortesía la cobardía endémica que no permite cuestionar la convención del enfermo sentido común circundante.
Y, sucede al revés, al no entenderse la naturaleza de la verdadera cortesía esta es menospreciada o vista como cobardía cuando verdaderamente se comporta valientemente. La cortesía entonces es denostada cuando intenta desanudar conflictos entre grietas discursivas, cuando reformula un discurso recibido para intentar rescatar algo bueno, cuando se retracta por haber hecho un juicio apresurado, cuando se arriesga a intentar explicar un fenómeno en la picota. Todas estas características esenciales de la cortesía son vistas como condescendencia, concesiones, tibieza y miles bajezas más en un "sentido común" cebado y embrutecido por el narcisismo. Y así nos quedamos sin entender que la cortesía es la primera ayuda, la primera forma del amor para salir y romper el loop del discurso narcisista de siempre lo mismo.
Y la tercera frase a la que llegamos no es errónea ni malinterpretada, es algo contemporánea, yo la tomo del Filósofo español Javier Gomá Lanzón. La frase es
"no quieren tu opinión, quieren tu posición"
Esta frase es moneda corriente para el verdadero sentido común, es algo con lo que te cruzas constantemente.
En una sociedad donde el "sentido común" está hinchado por un narcisismo desbordante todos ya creen saber todo sobre todos, todo aparece como trillado, nadie espera nada de nadie y si algo nuevo quieren - no esperan- son argumentos para mantener su endeble posición a flote, por eso cualquier cosa que desestabilice esa posición es vista como el enemigo, "satanás", y por eso no esperan, simplemente quieren cotejar inmediatamente si lo que uno dice está bien o está mal y eso lo creen averiguar creyendo saber tu posición. Por este falluterismo es que hoy abundan los argumentos, las falacias ad hominen y los discursos se vacían más y más, cada vez más atrás de consignas, primero la consigna y luego el discurso, el embrutecimiento es explícito, primero tu posición y luego vemos si te escuchamos, es muy extraña la cobardía que rodea al sentido común hoy.
Con esto termino, lo escribí para ver, mostrar como es que a través de estas pequeñas frases que se esconden como latiguillo en nuestra conciencia, muchas veces estas frases son las que hacen que hacen se mantenga y acrecienten los malentendidos en la burbuja de un sentido común que ya no puede explicar más nada. Y a su vez este agotado sentido común hace que aparezcan otras frases que enseñan mejor que hacer.
Un saludo.
lunes, 14 de septiembre de 2020
Esquema 1
Mañana explico el esquema aquí o en los comentarios. Por ahora me limito a decir que cada concepto no está separado, sino que la separación conceptual que realizo es para mostrar como avanza el intelecto humano, ascendiendo o descendiendo. Un saludo.
Voy a explicar el esquema. Primero, lo que estos conceptos hacen referencia no se encuentra dividido en el ámbito humano y esta división que realicé la hice con fines pedagógicos. Segundo debo aclarar que el movimiento, el desplazamiento de nuestra conciencia sobre ellos es continuo y dinamico, nunca se detiene en esta vida. Dicho esto, lo tercero que debo señalar, y esto es medio obvio, es que los tres escalafones pueden identificarse sucesivamente de abajo para arriba con la consciencia animal, luego la humana y finalmente la consciencia más divina o eterna.
Empiezo
La consciencia humana constantemente va de la multiplicidad que nos muestra la actualidad a la unidad que necesitamos en la verdad, para obtener conocimiento y así poder afirmar algo queriendo ser libres. Pero lo mismo para avanzar en el conocimiento, en el "exorcismo del mundo" - para "vencer al mundo" ("no teman yo he vencido al mundo") por decirlo de algún modo-, para su encadenamiento, para darle una dinamica continua a dicha unidad, se debe descender de esa Verdad a la actualidad. Obviamente para hacer este descenso uno primero tiene que ser libre, tiene que haber ascendido a la Verdad para decidir bajar o no bajar a actualidad que nos ha sido dada, para ver, atar o desatar en nosotros lo que consideremos de esa actualidad vale la pena. Tanto lo que motoriza el ascenso como el descenso es el amor.
En el escalafón de la carne, lo que nos asemeja al mundo animal, fenomenológicamente hablando, nos enfrentamos a la actualidad o el estar fuera de esa actualidad, la nada, el yerro sistemático, nos referimos a nuestros instintos o sistema de creencias o fe, este sistema a la vez es inmediato, se ve enraizado en nuestra necesidad material.
En el escalafón del alma, del yo, de lo humano, el apremio de está necesidad material disminuye pues tenemos conciencia de elección y si elegimos aceptar esta alma y este yo, decidimos aceptar que esta elección la hacemos nosotros y salimos de la contingencia , la necesidad material pasa a ser necesidad existencial, y el alma le da status real a lo que vivencia esperando que se haga realidad lo que vive. En este escalafón hacemos la realidad esperándola, le damos espacio en nuestro yo para que aquello que se nos mostraba contingente lo esperemos real.
En el escalafón del Espíritu todo cambia. Pues ya nada depende de nosotros y de nuestras fuerzas, ni de nuestro intelecto ni de nuestro instinto o intuiciones. Apenas podemos elegir: si eso que quisimos esperar real lo podemos ofrecer a la Verdad, al Espíritu, o a eso que esperamos real lo mantenemos como una mera posibilidad sólo para nosotros y no nos animamos a este arrojo, a esta entrega a este consagrar lo que somos y es nuestra realidad en el Espíritu. Solo aquí cotejamos si eso que creíamos y esperábamos era real, salimos verdaderamente de nosotros pues este movimiento se da gracias a la entrega y el arrojo que posibilita el Amor. Una vez aceptados y consagrados en este Espíritu diferenciamos que parte de esa realidad verdaderamente coincide con la verdad del amor del Espíritu y una vez consolidado esto decidimos bajar o no bajar y, en caso de bajar, elegimos como bajar a la actualidad que nos toca, para otra vez sumergirnos nuevamente en millones de realidades propias y ajenas que otra vez vamos a tener que elevar al altar del Espíritu.
A medida que pasa el tiempo y estamos presentes, materialmente presentes aquí, está dinámica de la vida, de los tres escalafones se vuelve cotidiana y constante aunque todavía no sepamos describirla ni pensarla. Y puede que estemos atascados en un punto, puede que estemos heridos, pero solamente nombrandolo, reconociendo el Espíritu de Dios, creyendo, esperando, Él solo nos lleva, nos arrastra lleno de amor a recorrer la vida a nuestro tiempo y a nuestra manera. Un saludo.




